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Intolerancia a la lactosa

La cantidad de lactosa presente en algunos medicamentos es baja, inferior a la de los alimentos, especialmente los derivados lácteos. Por ello, suele ser tolerada por la mayoría de las personas que sufren intolerancia a esta sustancia y, por tanto, no les produce normalmente molestias gastrointestinales. En caso de que tenga intolerancia grave a la lactosa es necesario que consulte a su profesional sanitario de referencia.

En cualquier caso, si tiene intolerancia diagnosticada, debe consultar la cantidad de lactosa que contienen los medicamentos para consumirlos con seguridad. Habitualmente la encontrará en el prospecto del medicamento. Hacedlo tanto en el caso de los medicamentos que le han prescrito con receta médica como con los que son de venta libre en la farmacia. Si tiene cualquier duda, consulte con su profesional sanitario de referencia o llame al 061 CatSalut Responde.

Este artículo explica por qué hay medicamentos que contienen lactosa, en qué casos su uso está contraindicado para las personas con intolerancia a esta sustancia y qué alternativas farmacológicas hay. Las recomendaciones del artículo no van dirigidas a pacientes con intolerancia grave a la lactosa ni tampoco a pacientes con alergia a la proteína de la leche.

La información proporcionada en este artículo es complementaria a las recomendaciones de su médico y en ningún caso pretende sustituirla. En caso de duda, póngase en contacto con su profesional de la salud de referencia o llame al 061 CatSalut Responde.

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La intolerancia a la lactosa es la incapacidad del organismo de digerir la lactosa que se encuentra en la leche y sus derivados. Las personas afectadas no disponen de suficiente lactasa, la enzima que permite su absorción a través de la mucosa intestinal, para digerir la cantidad de lactosa consumida.

La deficiencia de la enzima lactasa varía en función del tipo de intolerancia y la raza, e incrementa con la edad. Se ha observado que la mayoría de los pacientes con deficiencia primaria de lactasa (crónica y progresiva) pueden ingerir 200-240 ml de leche, el equivalente a 10-12 g de lactosa al día, sin desarrollar síntomas gastrointestinales. En cambio, se han notificado algunos casos de pacientes que han presentado síntomas gastrointestinales al consumir cantidades bajas de lactosa (100-200 mg) .3,4

¿Por qué hay medicamentos que contienen lactosa?

La lactosa se utiliza habitualmente como excipiente (componente) en la fabricación de medicamentos, ya sean comprimidos, cápsulas o polvos para la inhalación. Se considera una sustancia inerte, no tóxica, químicamente estable y que no tiene tendencia a reaccionar con otras sustancias. La presencia de lactosa siempre debe estar indicada en el prospecto y el envase del medicamento porque es un excipiente de declaración obligatòria.1,2

Se estima que la cantidad de lactosa en la mayoría de medicamentos orales es inferior a 2 g / dia.1,3

¿En qué casos está contraindicado el uso de medicamentos con lactosa en personas con intolerancia a esta sustancia?

Es poco probable que la cantidad habitual de lactosa de los medicamentos provoque molestias gastrointestinales, excepto en el caso de las personas con intolerancia grave. Como referencia, un vaso de leche contiene aproximadamente entre 9 y 14 g de lactosa y la cantidad diaria de lactosa de los medicamentos es habitualmente inferior a 2 g.

¿Hay medicamentos sin lactosa como alternativa?

En muchos casos se dispone de otras marcas, otras formulaciones, como las soluciones líquidas, que no contienen lactosa. También se pueden utilizar otras vías de administración de medicamentos que no sean la oral, como por ejemplo la vía dérmica. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que hay situaciones clínicas concretas en las que no se dispone de alternativa, como los contraceptivos hormonales orales comercializados actualmente en nuestro entorno.

Más información

Bibliografía

  1. Pharmaceutical Excipients. 2007: Raymond C Rowe, Paul J Sheskey and Marian E Quinn. Pharmaceutical Press and American Pharmacists Association.

  2. Eadala P, et al. Quantifying the 'hidden' lactose in drugs used for the treatment of gastrointestinal conditions. Aliment Pharmacol Ther, 2009. 29(6): p. 677-87.

  3. What factors need to be considered when prescribing for lactose intolerant adults? Wessex Drug and Medicines Information Centre. UK Medicines Information. [Accés: 22 de juliol de 2015. Disponible a: http://www.nelm.nhs.uk/en/NeLM-Area/Evidence/Medicines-Q--A/What-factors-need-to-be-considered-when-prescribing-for-lactose-intolerant-adults/]

  4. Montalto M, et al. Low-dose lactose in drugs neither increases breath hydrogen excretion nor causes gastrointestinal symptoms. Alimentary pharmacology & therapeutics. 2008. Vol. 28, núm. 8, p. 1003-12. ISSN 1365-2036. DOI 10.1111/j.1365-2036.2008.03815.x.

Autor del documento

CIM CedimCat
Centre d'Informació de Medicaments de Catalunya 

Soy celíaco. ¿Puedo tomar medicamentos que contienen gluten?

Las personas con celiaquía deben seguir una dieta estricta sin gluten y, aparte de evitar productos derivados del trigo, la cebada y el centeno, deben tener en cuenta que esta sustancia se puede encontrar como ingrediente "escondido" en un elevado número de alimentos procesados y también en los medicamentos o suplementos dietéticos.

Si tiene celiaquía diagnosticada, debe consultar el contenido de gluten en la composición de los medicamentos para tomarlos con seguridad ya que se puede utilizar como excipiente. Esta información la puede encontrar en el prospecto y en el envase del medicamento. Hacedlo tanto en el caso de los medicamentos que le han prescrito con receta médica como con los que son de venta libre en la farmacia. Si tiene cualquier duda, consulte con su profesional sanitario de referencia o llame al 061 CatSalut Responde.

Este artículo explica por qué hay medicamentos que contienen gluten, cuáles son las recomendaciones a seguir en función de la cantidad de gluten que contenga el medicamento y cómo encontrar esta información en los prospectos de los medicamentos. Las recomendaciones del artículo van únicamente dirigidas a los pacientes con un diagnóstico de enfermedad celíaca y se excluyen los pacientes con alergia al gluten o al trigo.

La información proporcionada en este artículo es complementaria a las recomendaciones de su médico y en ningún caso pretende sustituirla. En caso de duda, póngase en contacto con su profesional de la salud de referencia o llame al 061 CatSalut Responde.

La información ha sido elaborada con la participación del Consejo Consultivo de Pacientes de Cataluña.

¿Qué es la celiaquía?

La celiaquía es la intolerancia permanente a la ingesta de gluten, una proteína presente en ciertos cereales como el trigo, el centeno, la cebada, la avena, la espelta, el kamut y el triticale. Ingerir gluten provoca a las personas celíacas una lesión en las vellosidades de la mucosa del intestino delgado que afecta su capacidad de absorber los nutrientes de los alimentos. Estos pacientes deben seguir de por vida una dieta estricta sin gluten.

¿Por qué hay medicamentos que contienen gluten?

El almidón se utiliza ampliamente como excipiente (componente) en la fabricación de medicamentos, ya sean comprimidos o cápsulas. Habitualmente este almidón deriva del maíz, la patata y la tapioca, pero también puede derivar del trigo y, por tanto, contener gluten.

¿Cuáles son las recomendaciones de uso de medicamentos en los pacientes con enfermedad celíaca?

La Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE) recomienda no tomar medicamentos con una cantidad de gluten superior a 20 ppm (partes por millón), sobre todo si son de uso habitual.

¿Cómo puedo saber si un medicamento contiene gluten?

Por ley, la presencia de gluten siempre debe estar indicada en el prospecto y el envase del medicamento, ya que se trata de un excipiente de declaración obligatoria. Así pues, la información sobre los excipientes que se encuentra en el envase y el prospecto de los medicamentos debe ser la siguiente en función de la planta de la que proviene el almidón empleado en la fabricación:

  • Si el medicamento contiene almidón de arroz, maíz, patata y / o sus derivados, en el apartado de "Composición" especifica el almidón y la planta de la que proviene.
  • Si el medicamento contiene almidón de trigo, avena, cebada, centeno o triticale; y / o sus derivados, se especifica lo siguiente:
    • Si la cantidad de gluten es <20 ppm, se indica que el medicamento contiene almidón de la planta X y que es adecuado para pacientes celíacos.
    • Si la cantidad de gluten es> 20 ppm, se indica que el medicamento contiene almidón de la planta X, que equivale a "y" ppm de gluten y que hay que ser tenido en cuenta para pacientes celíacos.

A continuación se muestran dos ejemplos de prospectos de medicamentos con la información sobre el contenido de gluten, uno sería apto para pacientes celíacos y el otro no:

01 socceliac

 

Fuente de las imágenes: Información sobre gluten y medicamentos. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. http://www.aemps.gob.es/publicaciones/tripticos-divulgativos/docs/triptico-info-gluten-medicamentos.pdf.

Si tiene cualquier duda sobre el contenido de gluten de sus medicamentos, consulte a su farmacéutico.

¿Hay medicamentos sin gluten como alternativa?

En muchos casos se dispone de otras marcas, otras formulaciones, como las soluciones líquidas, que no contienen gluten. En cualquier caso, el médico prescriptor y el farmacéutico deben valorar de forma individual aquel medicamento más adecuado.

Además de los medicamentos, ¿hay otros productos de farmacia que puedan contener gluten?

Además de los medicamentos, ya sean los de prescripción médica como los de venta libre en las farmacias, también se puede encontrar gluten en la composición de preparados de plantas medicinales, suplementos vitamínicos y suplementos dietéticos y nutricionales. Es pues importante revisar la composición de estos productos y se recomienda valorar la necesidad real de su uso y adquirirlos a través de los canales legales de obtención.

Más información

Bibliografía

  1. Circular Número 2/2008. Instrucción sobre excipientes. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. A: [en línea]. [Consulta: 1 abril 2016]. Disponible en: http://www.aemps.gob.es/informa/circulares/medicamentosUsoHumano/2008/docs/circular_02-2008_instruccion-excipientes.pdf.

  2. Información sobre gluten y medicamentos. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. A: [en línea]. [Consulta: 1 abril 2016]. Disponible en: http://www.aemps.gob.es/publicaciones/tripticos-divulgativos/docs/triptico-info-gluten-medicamentos.pdf.

  3. Cruz, J.E. et al. Gluten content of medications. A: American journal of health-system pharmacy : AJHP : official journal of the American Society of Health-System Pharmacists [en línea]. 2015, Vol. 72, núm. 1, p. 54-60. ISSN 1535-2900. DOI 10.2146/ajhp140153. [Consulta: 1 abril 2016]. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25511839.

  4. Lebwohl, B., Ludvigsson, J.F. i Green, P.H.R. Celiac disease and non-celiac gluten sensitivity. A: BMJ (Clinical research ed.) [en línia]. 2015, Vol. 351, p. h4347. ISSN 1756-1833. [Consulta: 9 octubre 2015]. Disponible en: http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=4596973&tool=pmcentrez&rendertype=abstract.

Autor del documento

CIM CedimCat
Centre d'Informació de Medicaments de Catalunya 

Uso de medicamentos en niños

Introducción

Desde el nacimiento hasta la pubertad, que tiene lugar alrededor de los 14 años, se produce una maduración progresiva de los diferentes órganos del ser humano. Así, los niños son inmaduros física, fisiológica y emocionalmente. Esta inmadurez condiciona el comportamiento del fármaco dentro del organismo, y por lo tanto hace diferentes a los niños de los adultos a la hora de administrar los medicamentos.

Administrar medicamentos a los niños no es una tarea fácil ni mucho menos divertida. Por otra parte la dosificación de los medicamentos en los niños pequeños se hace normalmente según el peso por lo que la necesidad de realizar cálculos en cada caso aumenta el riesgo de errores de medicación.

El presente documento proporciona recomendaciones y técnicas para facilitar la tarea de administrar medicamentos a los niños de una forma segura, eficaz y menos complicada posible para los padres y los cuidadores.

A. Recomendaciones generales

A.1. Evite el uso de medicamentos cuando no está justificado

  • La automedicación y el incumplimiento (por ejemplo no respetar los horarios prescritos o suspender un antibiótico antes de completar duración del tratamiento establecida por el médico) son prácticas muy difundidas en general y lamentablemente también en el caso de los niños. Además de combatir esta práctica, es conveniente no tomar medicamentos delante de los niños ni decirles nunca lo "bueno" que es este o aquel otro jarabe. Hacer partícipe al niño de su tratamiento y de su enfermedad, contribuirá a que adquiera conciencia de que está tomando un determinado medicamento, evitando que lo tome por su cuenta.
  • Se recomienda consultar con su médico o farmacéutico siempre que no esté seguro de que los síntomas que presenta su hijo requieran tratamiento farmacológico, y en caso de que lo necesite es fundamental conocer lo siguiente:

A.2. Conozca el medicamento que le administra

  • Nombre del medicamento y para qué sirve. Para poder evitar errores de medicación es importante que conozca el medicamento que va a administrarle a su hijo. Normalmente encontrará esta información en el prospecto que acompaña al medicamento. En caso de que no encuentre o no comprenda alguna información, consulte a su médico o farmacéutico.
  • Contraindicaciones del medicamento así como interacciones importantes con otros medicamentos que su hijo esté tomando, o con los alimentos. Las contraindicaciones son situaciones o condiciones en las que el medicamento puede resultar perjudicial. Es importante por tanto informar al médico farmacéutico de las alergias, otras enfermedades que su hijo padece, así como de aquellos medicamentos que su hijo está tomando de forma regular.
  • La dosis, la frecuencia de administración y la duración del tratamiento. Es importante asegurarse de que la dosis administrada es la correcta teniendo en cuenta la edad y el peso de su hijo. Si tiene alguna duda, confirme la dosis con su médico o farmacéutico antes de administrarlo.
  • Vía de administración. Lo más habitual es la vía oral, inhalada, ótica (en los oídos), oftálmica (en los ojos), rectal (en el recto), tópica (sobre la piel) o inyectada ya sea por vía intramuscular (en el músculo) o intravenosa (en la vena). Conviene recordar que la dosis de un mismo medicamento suele ser diferente para cada vía de administración.
  • Precauciones especiales de administración, por ejemplo tomar con las comidas o con el estómago vacío u otros.

Efectos adversos al medicamento.

Los medicamentos no están libres de efectos indeseables. Cuando se administra un medicamento por primera vez, es recomendable estar un poco alerta a la posible aparición de efectos adversos. Con frecuencia, y siempre que esté justificado, su médico o farmacéutico le alertarán de los efectos adversos más frecuentes.

La mayoría de los efectos adversos son leves, pero si nota que su hijo presenta dificultad para respirar o hace un silbido al respirar, o sufre un dolor agudo después de tomar la medicación, procure inmediatamente atención médica llamando a algún servicio de Urgencias Médicas o dirigiéndose al Servicio de Urgencias de un Hospital. Estos pueden ser síntomas de anafilaxia, una reacción alérgica grave a una determinada sustancia (ciertos medicamentos, alimentos o picaduras de insectos) que pueden poner en peligro la vida de su hijo.

Si después de la administración del medicamento, su hijo presenta erupciones cutáneas, urticaria, vómitos o diarrea, comuniquese lo antes posible a su médico o farmacéutico que le indicarán como proceder.

A.3. Conservación y almacenamiento de los medicamentos

  • Es fundamental respetar las condiciones de almacenamiento correcto de medicamentos, particularmente y por motivos de seguridad, cuando hay niños en casa. Por otra parte hay que tener en cuenta que si el medicamento se conserva en condiciones distintas a las recomendadas, no se puede garantizar la caducidad expresada en el envase.
  • Algunos medicamentos deben refrigerarse y vienen identificados con un símbolo (T) en l¡envàs que significa que deben conservarse en nevera entre 2 ºC y 8ºC. El resto, pueden ser guardados en un lugar fresco y seco, alejados de la exposición directa a la luz solar.
  • Todos los medicamentos deberían guardarse en su envase original en un lugar seco y cerrado con llave para que los niños no tengan acceso. Aunque los tapones de los envases "a prueba de niños" suelen ser difíciles de abrir incluso a para un adulto, debe asegurarse de que estén bien cerrados.

A.4. Caducidad y plazo de validez de los medicamentos una vez abiertos

  • La fecha de caducidad que aparece en el envase se refiere a la validez del producto intacto, antes de utilizarse por primera vez. Una vez sobrepasada la fecha de caducidad no se puede garantizar que el medicamento mantenga sus propiedades. Revise periódicamente las fechas de caducidad de los envases Su farmacia dispone de un contenedor de reciclaje de medicamentos caducados, no los tire a la basura.
  • En el caso de los niños son frecuentes las formas líquidas en envases multidosis como pueden ser jarabes o gotas. Una vez abierto el envase multidosis, el plazo de validez ya no es lo que señala la fecha de caducidad y por lo tanto lo más recomendable es que tire el medicamento restante una vez finalizado el tratamiento.

B. Técnicas para facilitar la correcta administración de medicamentos a los niños

B.1. Cómo medir correctamente la dosis de los medicamentos

  • Medicamentos líquidos.
    Las cucharas domésticas no son adecuadas para medir medicamentos, ya que el volumen real de una cuchara de líquido depende de sus características y es diferente para cada producto, por lo que se recomienda utilizar siempre la cuchara graduada o una jeringa, facilitada por el fabricante. Por lo tanto, deberá dirigirse a su farmacia en caso de que no disponga del instrumento de medida adecuado.
    Algunos medicamentos se venden en forma de polvo o granulado para ser reconstituidos con agua inmediatamente antes de ser administrados. Preste atención a la marca del frasco que indica el nivel hasta el que se debe añadir agua durante el proceso de reconstitución. Un error en la reconstitución llevará a un error en la dosis administrada y podría ser causa de fracaso del tratamiento o bien de toxicidad.
  • Medicamentos sólidos.
    En caso de que haya que administrar una porción de un comprimido (medio o un cuarto), utilice preferentemente comprimidos ranurados (con una marca que facilita la división del comprimido en dos partes exactamente iguales). En la farmacia encontrará dispositivos especiales para fraccionar más fácilmente (partidor de comprimidos). No se recomienda fraccionar el contenido de las cápsulas. En el caso de los supositorios, si es necesario fraccionarlos, hágalo longitudinalmente.

B.2. ¿Debe o puede tomarlo con algún alimento?

  • Si no se dice nada, el medicamento puede tomarse con o sin alimentos porque es indiferente. En el caso de los niños los alimentos pueden ayudar a enmascarar el sabor del medicamento facilitando su aceptación por el niño.
  • Si la recomendación es tomar el medicamento con las comidas o leche, significa que puede ser mal tolerado con el estómago vacío, o que la presencia de comida aumenta su capacidad de absorción en el tubo digestivo.
  • Si por el contrario se recomienda tomarlo en ayunas, significa que la presencia de alimentos puede impedir que el medicamento tenga el efecto deseado o retrase/reduzca su absorción. En este caso, es recomendable administrarlo 1 hora antes o bien 2 horas después de la comida.

B.3. Horario y frecuencia de administración

Es particularmente importante para medicamentos la frecuencia de administración de los que interfiera con el descanso nocturno, el horario escolar u otras actividades diarias. También resulta particularmente importante cumplir escrupulosamente con los horarios y la duración del tratamiento prescritos en caso de que se trate de antibióticos, y medicamentos que sufran variaciones a lo largo del día, para enfermedades crónicas u otros tratamientos especiales. Por ello es conveniente diseñar un horario para los medicamentos y horarios de comida que sea cómodo tanto para los padres y/o cuidadores como para el pequeño paciente. Así existen pequeñas ayudas que pueden facilitar esta tarea como pueden ser:

  • Uso de alarmas para recordar los horarios de administración de las dosis.
  • Facilitar la administración de los medicamentos en los entornos menos familiarizados con el tratamiento (escuela, actividades extraescolares, centros recreativos) entregando siempre información escrita y clara con el nombre del niño y del medicamento así como la dosis y horarios de administración, así cm copia de la receta del médico.
  • Organizar los medicamentos en paquetes de una semana y controlar semanalmente para asegurarse de que se han administrar todas las dosis.
  • Construir un Plan de Medicación personalizado con las horas a las que tiene que tomarlo y las dosis. El CedimCat le proporciona una herramienta para hacerloPlan de medicación personalizado.

B.4. Medicamentos con mal sabor o difíciles de tragar

Para superarlo pueden resultar útiles las siguientes recomendaciones:

  • Refrigerar los medicamentos antes del uso ya que algunos niños prefieren tomarlos fríos. Pregunte antes al farmacéutico si el medicamento que su hijo está tomando puede refrigerarse.
  • Mezclar el medicamento con una pequeña cantidad de líquido o con un alimento blando (como puré de manzanas o yogur) puede hacerlo más atractivo. La cantidad de alimento debe ser muy pequeña y debe asegurarse de que el niño tome toda la porción para que reciba la totalidad de la dosis. No es recomendable mezclar el medicamento en el biberón del bebé ya que es posible que éste no reciba la dosis completa si no termina el biberón. Pregunte al farmacéutico si el medicamento puede mezclarse con comida o con líquidos.
  • En caso de utilizar una jeringa, procure administrar el líquido en la parte interior de la mejilla del niño, donde no hay papilas gustativas sensibles a los sabores amargos, así como en la parte posterior de la lengua.
  • En el caso de dificultad para tragar medicamentos en comprimidos o cápsulas, se recomienda consultar a su farmacéutico por si existe alguna solución alternativa para que su hijo pueda tomar mas fácilmente.

B.5. Qué hacer si vomita la dosis administrada

Si el niño vomita o escupe el medicamento, no le dé otra dosis sin antes consultar el pediatra, que le indicará qué hacer en cada caso.

B.6. Componentes básicos de un botiquín infantil

  • Medicamentos. Deberá contener únicamente aquellos del tipo analgésico-antipirético, es decir para tratar el dolor y la fiebre; los más utilizados son las formulaciones infantiles del paracetamol (Termalgin®, Apiretal®, Febrectal® y sus genéricos) o del ibuprofeno (Dalsy®, Junifen®, Paidofebril®, Pirexin®, y sus genéricos). Asimismo también podrá tener algún preparado para la limpieza de la nariz de utilidad en caso de que el niño esté resfriado (por ejemplo solución salina fisiológica). Si el niño tiene una enfermedad crónica, el botiquín deberá incluir también los medicamentos que toma de forma habitual, pero siempre se seguirán las recomendaciones de almacenamiento seguro mencionadas anteriormente.
  • Termómetro.
  • Antiséptico para desinfectar y ayudar a curar las heridas (povidona yodada, agua oxigenada, etc).
  • Material de curas: gasas, tiritas y esparadrapo.

C. Fuentes consultadas

  1. Pumarada Prieto M. Medicamentos y niños. Sociedad de Pediatría de Asturias, Cantabria y Castilla y León. Disponible en:http://www.sccalp.org/padres/medicamentos.htm
  2. Danés Carreras I, Vallano Ferraz A, Cruz Sugrañes G, Juárez Giménez JC, Arnau de Bolós JM. Utilización de medicamentos y condiciones de uso en pediatria. An Esp Pediatr 2002;57(5):414-9.
  3. How to Give Medicine to Children. U.S. Food & drug Administration. Disponible en: http://www.fda.gov/opacom/lowlit/medchld.html.

Autora del documento

Rita Moreira Silva
Centre d’informació de medicaments
Servei de Farmàcia
Hospital de la Santa Creu i Sant Pau

 

Uso de medicamentos en el embarazo

Consideraciones generales

Cuando una mujer embarazada no se encuentra bien por alguna enfermedad y pretende comenzar a tomar algún medicamento, es necesario que siga las siguientes recomendaciones:

  • Acudir a un profesional sanitario y pedir consejo al médico o farmacéutico.
  • Interpretar con mucha precaución las informaciones que se encuentran en los medios de comunicación no profesionales (revistas, televisión, radio) o en internet. A menudo la información que se encuentra puede ser difícil de interpretar y puede causar confusión si no es interpretada por un profesional sanitario.
  • Evitar, en lo posible, tomar medicamentos durante el primer trimestre de embarazo.
  • Pedir consejo también sobre los preparados a base de plantas medicinales, dado que, a pesar de ser naturales, pueden ser perjudiciales para el feto.
  • Durante el embarazo el cuerpo de la mujer sufre una serie de cambios fisiológicos que son normales y que no hay que confundir con enfermedades que presentan síntomas similares. Por tanto, ante la sospecha de enfermedad en una mujer embarazada, debe consultar al médico para ver si se trata o no de una enfermedad y si hay que tomar algún medicamento o no.
  • La información disponible sobre el efecto de los medicamentos durante el embarazo es muy limitada ya menudo proviene de la extrapolación de los efectos observados en animales o bien de registros retrospectivos que no permiten cuantificar con precisión el riesgo real. Por tanto, la inocuidad de un medicamento sobre el feto no se puede asegurar nunca en un 100%.

1. ¿Por qué son necesarias precauciones en la administración de medicamentos durante el embarazo?

Clásicamente, se creía que el útero proporcionaba al feto una barrera física que lo protegía de cualquier agente externo, incluso de los medicamentos. Posteriormente, se ha demostrado que no es así y que cualquier fármaco administrado a la madre podría atravesar la placenta y afectar al futuro bebé. Es importante destacar que no todos los fármacos presentan el mismo riesgo para el feto y que también debe considerarse el momento del embarazo en que se administra el medicamento.

2. He tomado medicamentos y no sabía que estaba embarazada. ¿Puedo tener algún problema?

Dependerá del medicamento, la dosis y el estado de gestación. Hay medicamentos que se pueden administrar con toda seguridad para que no atraviesan la placenta y otros otros que no tienen ningún efecto en el bebé. También es importante la dosis del medicamento. Dosis esporádicas en principio deben producir menos efectos que la administración continuada del medicamento.

El estado de gestación es fundamental. Durante el primer trimestre, que es cuando se forma el embrión y el feto, es cuando hay mayor riesgo de malformaciones. Normalmente es muy difícil que se presenten malformaciones si se ha tomado el medicamento muy al principio del embarazo ya que la sangre no empieza a llegar al embrión en cantidades importantes hasta pasados ​​10-15 días desde la concepción.

A pesar de ello todos estos factores se deben conocer para poder hacer un pronóstico del efecto del medicamento en el bebé. Para poder hacer una evaluación hay que contactar siempre con un profesional sanitario. Sin embargo hay que recordar que el efecto de la exposición de una mujer embarazada a un fármaco no se puede predecir al 100% y habrá que esperar haciendo un seguimiento estricto del embarazo para detectar precozmente cualquier problema.

3. Tomo un medicamento de forma crónica y quiero quedarme embarazada, ¿qué debo hacer?

En el caso de enfermedades crónicas que requieren un tratamiento continuado, es conveniente hablar con el médico cuando se planifica el embarazo y así buscar con antelación la opción de tratamiento más segura y adecuada.

4. ¿Cómo pueden afectar los medicamentos al bebé?

Principalmente pueden provocar efectos indeseables llamados teratogénicos. Estos pueden ser los causantes de abortos y malformaciones importantes y menores, que pueden provocar prematuridad, malformaciones cardíacas al nacimiento, y retraso en el crecimiento del bebé.

5. ¿Puedo encontrar información en Internet sobre si un medicamento se puede tomar durante el embarazo?

En Internet podemos encontrar mucha información en este tema pero siempre se ha de interpretar con mucho cuidado y no dejar de consultar al médico o al farmacéutico. Debemos recordar que la información más fiable es la que editan los portales de las organizaciones sanitarias y nunca es recomendable fiarse de páginas web o portales sin acreditación o que no pertenezcan a alguna organización sanitaria.

Para más información sobre este tema puede consultar la web: http://otispregnancy.org/otis_fact_sheets.asp que ofrece algunas monografías de medicamentos y embarazo en castellano.

6. ¿Puedo tomar plantas medicinales como tratamiento de una enfermedad durante el embarazo?

Hay que recordar que las plantas medicinales deben considerarse como medicamentos, esto significa la recomendación genérica de evitar la automedicación y consultar siempre antes con un profesional sanitario.

7. ¿Es compatible la homeopatía con el embarazo?

En principio, la composición de los medicamentos homeopáticos (diluciones de fármacos muy poco concentradas), no deberían generar ningún efecto adverso en el feto. De todos modos, es recomendable que el tratamiento homeopático esté en conocimiento de su ginecólogo y siempre hay que estar alerta con la aparición de cualquier reacción inesperada.

8. ¿Hay algunos medicamentos que se pueden tomar sin problema?

Es importante evitar la automedicación pero hay algunos medicamentos considerados seguros durante el embarazo en el tratamiento de síndromes menores. A título informativo destacamos:

  • En caso de dolor leve, el fármaco de elección es el paracetamol, pero siempre hay que consultar al médico.
  • En caso de náuseas y vómitos, comer unas galletas o pastas secas antes de levantarse, fraccionar la alimentación en comidas pequeñas (5-6 al día). Comer preferentemente alimentos sólidos y beber entre comidas. Si las náuseas son importantes, beber poca cantidad, estar en la cocina el menor tiempo posible, evitar los alimentos grasos (fritos sobre todo) o con demasiada especies y comer preferentemente una alimentación rica en fibras (pan integral, frutas y legumbres), con el fin de evitar el estreñimiento, que aumenta las náuseas.

Bibliografía consultada

  1. Briggs GG et al. Drugs in pregnancy and lactation. Seventh ed. Baltimore; Williams & Wilkins, 2005
  2. Anònim. Medicaments i embaràs (1). Butlletí d’Informació Terapèutica (BIT). 2005;18(2).
  3. Anònim. Medicaments i embaràs (2). Butlletí d’Informació Terapèutica (BIT). 18(3):2005.

Autor del documento

Juan Carlos Juárez
CIM Servei de Farmàcia
Hospital Universitari Vall d'Hebron

 

Medicamentos y lactancia materna

Consideraciones generales

  • La mayoría de medicamentos que se administran a la madre pueden pasar a la leche y ser ingeridos por el niño. 
  • No hay duda de que la leche materna es el mejor alimento para el bebé, pero si la madre está tratando con medicamentos, podría ser necesario recurrir a la lactancia artificial, que también puede cubrir todas las necesidades del bebé. 
  • Las madres lactantes deben evitar la automedicación para prevenir efectos adversos en el niño.
  • Debe interpretarse con mucha precaución la información disponible en Internet sobre lactancia y medicamentos. Siempre es mejor preguntar a un profesional sanitario.

1. ¿Qué pasa si se tiene que suspender la lactancia materna por la administración necesaria de un medicamento incompatible con ésta?

Aun cuando la lactancia materna tiene unos beneficios incuestionables, no hay por qué angustiarse desproporcionadamente si finalmente no es posible. Actualmente los laboratorios fabricantes de leches infantiles disponen de una amplia gama de productos que se adaptan perfectamente a les necesidades específicas de cada etapa. Por otro lado el desarrollo de la afectividad no depende sólo de la lactancia materna y se puede conseguir igualmente con la lactancia artificial.

2. ¿Por qué es conveniente la lactancia materna?

La lactancia materna tiene unas ventajas indiscutibles tanto para el niño como para la madre que incluyen:

  • Incremento del vínculo afectivo entre ambos.
  • Favorece las defensas del lactante y disminuye la incidencia de diarreas, infecciones y alergias.
  • Disminuye el riesgo de muerte súbita en el lactante.
  • Disminuye el riesgo de cáncer de mama y la obesidad en la madre.
  • La composición de la leche materna va variando en cada etapa para adaptarse a las necesidades del desarrollo del bebé.

3. ¿Qué precauciones debe considerar la madre que da el pecho a su hijo antes de tomar un medicamento?

Tal y como ya hacían durante el embarazo, las madres lactantes deben evitar la automedicación, para impedir que se produzcan efectos adversos en el bebé. Los medicamentos que se administran a la madre pueden, teóricamente, pasar a la leche y ser ingeridos por el niño.

En principio, las madres lactantes deben utilizar sólo los fármacos que sean estrictamente necesarios y hay que evitar la automedicación, incluso con algunos medicamentos que en otras circunstancias se toman sin receta para tratar síntomas banales como resfriados, tos u otros. El médico valorará el riesgo potencial en cada caso concreto, así como la dosis y la duración del tratamiento y decidirá el régimen terapéutico más adecuado.

4. ¿Cómo puede llegar el medicamento al lactante?

Los medicamentos son absorbidos en el tubo digestivo y se distribuyen por todo el organismo, incluida la leche materna. En la mayoría de los casos, los medicamentos se excretan por la leche en cantidades demasiado pequeñas para afectar al bebé, pero en algunos casos pueden llegar a ser perjudiciales.

Hay que tener cuidado con los medicamentos tópicos, que pueden absorberse por la piel de la madre y llegar a la leche materna, o bien llegar al bebé directamente a partir de las manos de la madre o de la piel si se aplican a la zona del pecho. Por este motivo es importante una buena higiene de las manos y de la piel del pecho antes de la lactancia.

La cantidad de medicamento que se excreta en la leche materna depende de muchos factores. En caso de necesidad de un medicamento por parte de la madre, se puede mantener la lactancia materna intentando actuar sobre estos factores. Así por ejemplo se puede recurrir a tratamientos tópicos con escasa absorción cutánea o espaciar al máximo la administración del medicamento con las horas de lactancia. De todos modos, es el médico quien debe dar la recomendación más adecuada en cada caso particular.

5. ¿Qué efecto tiene el medicamento en el lactante?

El medicamento llega al niño por vía oral y pasa al resto del tubo digestivo. Según el fármaco puede tener un efecto local, alterando la flora intestinal del bebé o bien absorberse pasando a la sangre y generando un efecto farmacológico similar al del adulto. En otras ocasiones, puede que el medicamento en cuestión no llegue a ser perjudicial, pero puede dar un sabor desagradable a la leche que haga que el bebé la rechace. Por ello, es imprescindible el consejo médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento.

6. ¿Todos los medicamentos pueden afectar al lactante?

No todos los medicamentos pueden afectar al lactante. Algunos no se absorben, otros llegan a concentraciones muy bajas y otros son totalmente inocuos, como por ejemplo la insulina que se administra la madre diabética. Por eso hemos de aceptar las recomendaciones del médico cuando prescribe un medicamento compatible con la lactancia.

7. ¿Hay medicamentos que pueden alterar la producción de leche materna?

Algunos medicamentos pueden alterar la cantidad de leche secretada, pueden aumentar, disminuir o, incluso, suprimirla. De hecho, cuando se opta por la lactancia artificial a menudo se utilizan medicamentos, como por ejemplo la cabergolina, para acelerar la supresión de la producción de leche materna. Otros medicamentos pueden aumentarla. La decisión de tomar estos medicamentos siempre debe hacerse bajo la prescripción de un médico.

8. ¿Puedo encontrar información en internet sobre si un medicamento se puede tomar con la lactancia?

Existen varias páginas web con información sobre fármacos y lactancia, pero siempre se debe interpretar con mucho cuidado y no dejar de consultar a su médico o farmacéutico. Debemos recordar que la información más fiable es la que editan los portales de las organizaciones sanitarias.

9. ¿Puedo tomar plantas medicinales durante la lactancia?

Las plantas medicinales, tanto de herbolario como de preparados fitoterapéuticos, deben considerarse como medicamentos, por lo que se recomienda evitar la automedicación con estos preparados.

10. ¿Es compatible la homeopatía con la lactancia materna?

En principio, la composición de los medicamentos homeopáticos (diluciones de fármacos de muy baja concentración), hace que sea poco probable la aparición de ningún efecto adverso en el niño. De todos modos siempre hay que estar alerta a la aparición de cualquier reacción inesperada y tomar las mismas medidas que cuando se administra cualquier medicamento compatible con la lactancia materna.

Algunos medicamentos considerados seguros durante la lactancia

  • paracetamol
  • amoxicilina
  • captopril
  • codeína
  • Dipirona magnésica o metamizol
  • prednisona

Algunos medicamentos incompatibles con la lactancia

  • amiodarona
  • Citostáticos (quimioterapia)
  • fenitoína
  • litio
  • radiofármacos

Bibliografía consultada

  1. Thomas W. Hale. Medication’s and Mother ‘s Milk. Ed 2008. Pharmasoft Publishing.
  2. Fármacos y compatibilidad con la lactancia materna. Academia Americana de Pediatría. disponible en : http://aappolicy.aappublications.org/policy_statement/index.dtl (consultat gener 2009).
  3. MJ Cabañas, JC Juárez, M Oliveras, E Hidalgo, C Barroso. Fármacos y lactancia. Archivos de Pediatría 2000; 51 (4): 233-37.

Autor del documento

Juan Carlos Juárez
CIM Servei de Farmàcia
Hospital Universitari Vall d'Hebron

 

Medicación crónica y cirugía

La cirugía supone unos riesgos que se pueden ver agravados por el efecto de algunos medicamentos. Por otra parte durante un tiempo antes y después de la cirugía no se puede tomar agua ni alimentos por vía oral. Esto puede motivar una interrupción temporal de su tratamiento habitual.

No obstante si esta interrupción es muy prolongada, la ausencia de tratamiento habitual puede ser también perjudicial para su salud, ya que al no recibir tratamiento pueden reaparecer algunos síntomas de su enfermedad. En otros casos el organismo está habituado a la presencia de la medicación y su supresión puede dar lugar a lo que se llama síndrome de retirada.

  • Cuando se tenga que hacer una intervención quirúrgica es muy importante que consulte al médico que le prescribió la medicación que toma para que le dé recomendaciones sobre si debe seguir tomándola hasta el mismo día de la intervención o bien lo ha dejar unos días antes. La mayor parte de los medicamentos se pueden seguir tomando hasta casi dos horas antes de la cirugía. Aunque usted se encuentre en ayunas por orden del médico, este ayuno se refiere a los alimentos. La toma de un poco de agua para tragar la medicación no supone ningún riesgo para la intervención, siempre que se haga con dos horas o más de antelación.
  • También es muy importante que lleve al hospital anotados en un papel los nombres de los medicamentos que toma así como las dosis y las horas en las que los toma, para que el médico pueda evaluar la conveniencia de seguir tomándolos o de suspenderlos. Si lo desea, puede llevar las cajas con los medicamentos en el hospital, para disponer de más información, pero no los tome nunca por su cuenta sin decirle al médico o la enfermera ya que podría poner en peligro su salud.

Para hacer la lista de medicación crónica que toma, le recomendamos que utilice el buscador de medicamentos y se construya un Plan horario individualizado de medicación. Esta información resultará muy útil para los profesionales que le atiendan en el Hospital y contribuirá a mejorar su seguridad.

Bibliografía consultada

  1. Baillard C. Conduite à tenir concernant le traitment médicamenteux des patients adressés pour chirurgie programmée. Ann Fr Anesth Reanim 2005; 24: 1360-1374.
  2. Pass SE, Simpson RW. Discontinuation and reinstitution of medications during the perioperative period. Am J Health-Syst Pharm 2004; 61: 899-914.
  3. Juvany R, Mercadal G, Jódar R. Manejo perioperatorio de la medicación crónica no relacionada con la cirugía. An Med Interna (Madrid) 2004; 21: 291-300. 

Autora del documento

Cristina Roure i Nuez
CedimCat
Centre d'Informació de Medicaments de Catalunya

 

Utilización de medicamentos en la gente mayor

1. Introducción

El proceso de envejecimiento puede modificar el comportamiento de los medicamentos en el organismo si se compara con el adulto joven, este hecho implica que hay que tener precauciones especiales en los enfermos ancianos a fin de que los tratamientos farmacológicos sean seguros y eficaces.

El enfermo geriátrico puede padecer diferentes enfermedades agudas y crónicas al mismo tiempo, este hecho puede condicionar la necesidad de tener que utilizar diferentes fármacos a la hora. Es bien conocido que cuando ocurre este hecho, el riesgo de que se produzcan interacciones o reacciones adversas medicamentosas aumenta. Por lo tanto hay que ser muy cuidadosos en el seguimiento de los enfermos para prevenir estas situaciones indeseables.

Los medicamentos se comportan en las personas mayores de manera diferente que en la población más joven y por otro lado a menudo un mismo enfermo toma más de un medicamento a la hora. Esto obliga a establecer una serie de normas que faciliten la administración, seguimiento y cumplimiento de los tratamientos de forma que s'aconsegueixi'n los objetivos propuestos de forma segura y eficaz.

2. Recomendaciones generales

interaccions

  • Evite tener medicamentos que no debe tomar. Hay que seguir exclusivamente el tratamiento indicado por su médico. En caso de que por síntomas menores utilice medicamentos automedicats siempre deberá pedir consejo a su médico o farmacéutico, explicando todos los medicamentos que forman parte de su pauta terapéutica.
  • Hay que tener en cuenta que si también se siguen tratamientos con productos naturales, es necesario informar a su médico o farmacéutico ya que estos productos tienen actividad farmacológica y por tanto pueden afectar al tratamiento de base instaurado.
  • Debe conocer los medicamentos que toma, por lo tanto es necesario que disponga de un listado de todos los fármacos donde figure el nombre, el motivo por el que se le administra, qué dosis utiliza con qué frecuencia, cuando comenzó el tratamiento y hasta cuando la debe seguir. Le puede servir de ayuda el Plan de Medicación que le ofrece el CedimCat.
  • Si los medicamentos no son administrados por una enfermera debe conocer exactamente la técnica de administración. Esto implica probablemente que necesitará una formación específica según los medicamentos, por ejemplo necesitará saber técnicas de administración de medicamentos inhalados o por vía subcutánea etc En caso de que tenga dudas de la técnica de administración es necesario que lo pregunte al personal sanitario (médico, enfermera o farmacéutico), ya que el éxito del tratamiento puede estar comprometido por una mala técnica de administración.
  • Hay que considerar el momento del día en que se toman los fármacos. Si no se le indicara claramente cuando debe tomar los medicamentos pídalo. Puede que no sea indiferente tomarlos por la mañana o por la noche, debido a que por ejemplo se busque que la acción farmacológica se produzca preferentemente en un momento determinado del día (medicamentos para el insomnio antes de ir a dormir) o bien al contrario, porque precisamente se quiera evitar algún efecto indeseable (ejemplo: evitar la administración de los diuréticos por la noche para no tener que levantarse a ir al baño durante la noche)
  • Si conduce, manipula máquinas o utensilios de cocina, pregunte si el medicamento que le han prescrito le puede afectar el estado de alerta o habilidad manual.
  • Cuando inicia o finaliza un tratamiento hay que estar especialmente alerta por la aparición de posibles efectos adversos o interacciones entre medicamentos. Hay que consultar siempre al personal sanitario indicando siempre todos los medicamentos y productos que forman parte de su tratamiento.

3. Conservación y almacenamiento de los medicamentos

  • Hay que respetar las condiciones de conservación recomendadas por el laboratorio que comercializa el medicamento.
  • Dedique un espacio seguro para guardar los medicamentos donde los niños no puedan acceder. Si un medicamento se debe conservar en nevera disponga también un lugar adecuado, seguro y específico.
  • No acumule medicamentos, probablemente se le caducarán en su domicilio y sólo le servirán para confundirlo. En el caso de tratamientos crónicos (que recogen las recetas al CAP cada 2 o 3 meses) no retiren todos los envases de medicamentos de golpe en la farmacia, sino a medida que los vaya necesitando. Es posible que se le modifique el tratamiento y que entonces tenga que tirar los medicamentos sobrantes.
  • Tenga en cuenta la caducidad de las formas farmacéuticas que deben ser reconstituidas, es decir, medicamentos que se presentan como polvo con el que hay que hacer una solución o suspensión, también con colirios, formas orales líquidas etc Piense que una vez abierto el envase por primera vez el periodo de validez que marca el laboratorio es más corto que la fecha de caducidad que aparaix en el envase. Anote por lo tanto el día que lo abrió en el envase indicando hasta cuándo puede usar el medicamento siguiendo las instrucciones del prospecto, y conservi'l en nevera (a no ser que se indique lo contrario). De esta manera disminuirá el riesgo de contaminación microbiológica.

4. Administración de los medicamentos

  • Evite manipular los medicamentos. Si le fraccionar o pulverizar comprimidos, abrir cápsulas, etc consulte si existen formas farmacéuticas alternativas que le faciliten la administración como son jarabes, soluciones orales, suspensiones, gotas etc
  • En caso de que tenga que manipular forzosamente, consulte si en realidad lo puede hacer. Este mensaje es especialmente importante para los enfermos con dificultades de deglución o portadores de sondas enterales. Las formas farmacéuticas de liberación controlada o retraso en principio no se pueden manipular, a no ser que estén ranuradas.
  • Si utiliza formas farmacéuticas líquidas (jarabes, soluciones o suspensiones orales) no utilice cucharas domésticas para tomar medida de los volúmenes a administrar. Utilice los dispositivos dosificadores (cucharas ranuradas, jeringas orales, etc) que normalmente se incluyen dentro de los envases de los medicamentos.
  • Si utiliza parches, no los corte, etc. Ya que podría modificar los mecanismos de liberación del medicamento e inducir efectos no deseables del fármaco.
  • Si el enfermo se portador de sonda enteral es necesario que se le informe de las medidas higiénicas a seguir y de los sistemas de limpieza de las sondas, de si los medicamentos se pueden administrar por la sonda y de cómo manipularlos para administrarlos, de si puede mezclar diferentes fármacos en una sola toma, del orden en la administración de los diferentes medicamentos que toma, y de las medidas higiénicas de limpieza de la sonda una vez administrados los fármacos.
  • Consulte el documento: Administración de medicamentos en personas con dificultad para deglutir.

5. Medicamentos y alimentos

cubiertos

  • Habitualmente puede administrar los medicamentos con las comidas. Esto en principio tiene dos ventajas, por un lado puede mejorar la tolerabilidad porque puede enmascarar sabores desagradables, y por otro lado le ayuda a hacer un mejor cumplimiento del tratamiento.
  • A veces se recomienda tomar los fármacos fuera de las comidas, este hecho se justifica a fin de evitar interacciones entre los medicamentos y los alimentos o bien para favorecer el proceso de absorción indispensable para obtener el efecto terapéutico. Piense que las bebidas que puede utilizarse como vehículo de administración también están sometidas a estas restricciones, no es lo mismo el agua, la leche o los zumos de fruta.

Puede consultar el documento: ¿Cómo pueden afectar los alimentos a nuestro tratamiento farmacológico?

6. Horarios y frecuencia de administración

  • Hay que cumplir exactamente con los horarios de administración de los medicamentos. Recuerde que le pueden decir que tome los medicamentos según una frecuencia horaria (por ejemplo cada 8 horas, o cada 12 horas), esto quiere decir que tendrá que ser estricto y tener en cuenta las horas del reloj. Es el caso por ejemplo de algunos antibióticos y otros medicamentos. En este caso lo que se pretende es que el intervalo entre tomas sea idéntico. Por el contrario se le puede recomendar que asocie la toma de medicamentos en las comidas, en este caso el hecho de mantener los intervalos de forma exacta no es tan importante y facilita el cumplimiento del tratamiento.
  • Si se presenta una situación adversa: náuseas, vómitos, somnolencia, le cuesta más dormir, inestabilidad, caídas, incontinencia, estreñimiento, diarrea, erupciones cutáneas etc, que considera puede estar relacionada con el tratamiento farmacológico pregunte si puede suspender de forma repentina el tratamiento .
  • En caso de que se descuide una dosis hay que saber la conducta a seguir: si la tiene que tomar fuera de tiempo, en qué intervalo, o bien si puede obviar la dosis descuidada. Todo dependerá del tratamiento que se está siguiendo y por tanto hay que pedir en cada caso en el momento del olvido de la dosis, o bien preguntar por estos aspectos al inicio del tratamiento cuando se le da toda la información pertinente.
  • Si se ha suspendido un tratamiento o no se ha seguido en la forma que se le indicó es necesario que informe de ello al médico, no esconda este tipo de información. Si lo hace piense que el seguimiento y control del tratamiento son datos fundamentales que pueden desorientar al médico y sólo lo pueden perjudicar.
  • En caso de que la pauta terapéutica sea muy compleja, porque toma muchos medicamentos en horarios muy diferentes y cree que este hecho le impedirá seguir con rigor el tratamiento, pida a su farmacéutico, enfermera o médico herramientas o útiles para organizarse y planificar físicamente su medicación. Existen sistemas que favorecerán la seguridad impidiendo que cometa errores, como por ejemplo, un plan de medicación individualizado que puede tener en casa en un lugar visible y el Sistema Personalizado de Medicación que es un sistema que permite tener medicación diaria dispuesta en envases especialmente diseñados para evitar confusiones y facilitar el cumplimiento de lo prescrito. Hay varias farmacias que están adheridas a este servicio. (Puede encontrar más información sobre este tema en el enlace del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona)


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Consulte el documento: Consejos para la organización de la toma de medicamentos

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Automedicación. ¿Qué es la automedicación responsable: consejos para hacer un buen uso de los medicamentos sin receta.

Administración de medicamentos en personas con dificultad para deglutir. Consejos para administrar medicamentos a personas con dificultades para tragar sólidos o líquidos.

Consejos para la organización de la toma de medicamentos. Documento de ayuda para organizar la toma de medicamentos de la manera más sencilla posible pero obteniendo el máximo beneficio del tratamiento.

¿Cómo pueden afectar los alimentos a nuestro tratamiento farmacológico?

Bibliografía consultada

  1. American Society of Consultant Pharmacists. Seniors at risk: designing the system to protect aAmerica’s most vulnerable citizens from medication related problems. www.ascp.com accedida Setembre 2008
  2. Agency for Heathcare Reseach and Quality. Ways you can help your family prevent medical errors! www.ahrq.gov accedida Setembre 2008.
  3. Centro nacional de información sobre la salud de la mujer. Envejecer bien, vivir bien. http://www.4woman.gov/espanol/mayores/medicina/index.cfm?style=large#top. Accedida Setembre 2008

Autor del documento

Carles Pardo Gracia
Servei de Farmàcia
Hospital General de Granollers

 

Administración de medicamentos a personas con dificultad para tragar

disfagia movilLa deglución es el acto voluntario mediante el cual el alimento progresa desde la boca hasta el estómago. Cualquier dificultad o molestia al tragar o deglutir se define con el término médico de disfagia y si además de la dificultad aparece dolor al tragar se habla de odinofagia.

¿Existen diferentes tipos de alteraciones de la deglución?

En función de la causa que la origina y el punto donde se manifiesta se distinguen dos tipos de disfagia:   

 

  • disfagia orofaríngea: la dificultad se produce al inicio de la deglución, es decir, en la preparación del alimento en la boca.
    • La sensación del enfermo es: "Me cuesta mucho tragar".
    • Es frecuente en ancianos, personas con tumores en la boca o en la faringe y en las que se les ha practicado cirugía en esta zona.
    • Normalmente los pacientes suelen tener más dificultad para tragar líquidos que sólidos
  •   disfagia esofágica: el problema de deglución se produce en el desplazamiento de los alimentos y líquidos desde la boca hasta el estómago, en su pan por el esófago.
    • La sensación del enfermo es: "Trago bien pero la comida se m'embussa o estanca en el pecho"
    • Se produce mayoritariamente por obstrucciones en el esófago debidas a la presencia de tumores o bien debidas a la inflamación producida por los tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia.
    • En las primeras etapas afecta principalmente a la deglución de sólidos pero a medida que progresa la enfermedad también aparece con los líquidos. 

¿Cómo se administran los medicamentos en personas con disfagia?

Entre el 15 y el 40% de la población general adulta ingresada en centros sociosanitarios manifiestan dificultades en la ingesta de cápsulas y comprimidos. Más del 25% de esta población rechaza el tratamiento farmacológico por problemas de la deglución. A continuación se resuelven algunas preguntas y se ofrecen consejos que pueden facilitar la administración de los medicamentos.

¿Cuál es la presentación del medicamento más adecuada para mi problema?

En función del tipo de disfagia que presente, el farmacéutico le ayudará a seleccionar la presentación farmacéutica más cómoda entre las diferentes opciones comercializadas.      

¿Si tengo disfagia a líquidos?    Se pueden administrar los comprimidos o las cápsulas acompañadas de una pequeña cantidad de agua que facilite la deglución.

¿Si tengo disfagia a sólidos?     Cuando se presentan problemas para tragar comprimidos o cápsulas, las alternativas a elegir serían:

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Formas líquidas: jarabes, gotas, soluciones orales, polvos para reconstituir y en algunos casos, sólo cuando lo indique el médico o farmacéutico, formas inyectables líquidas.

Formas sólidas que se dispersan fácilmente:

  • comprimidos efervescentes: en estos casos se recomienda dejar pasar un tiempo hasta que las burbujas efervescentblaninegredesaparezcan ya que podrían provocar tos y agravar la disfagia.
  • comprimidos sublinguales: se disuelven bajo la lengua y por tanto, no deben tragarse.
  • comprimidos o tabletas bucodispersables: se disuelven en ponerse en contacto con la saliva de la boca, sin necesidad de agua, siendo así más fáciles de tragar. Se suelen identificar con la palabra "flas" (OPIR flas®, Risperdal flas®, Feldene flas® son algunos ejemplos) o bien en el prospecto se puede leer "comprimidos dispersables o liotabs".


¿Si tengo disfagia a sólidos y líquidos? Es relativamente frecuentes que la dificultad para tragar se produzca tanto con los líquidos como con los sólidos. La deglución en estos casos mejora administrando la medicación en texturas semisólidas. En cualquier caso antes de mezclar los medicamentos con alimentos para facilitar su deglución, conviene consultar cómo puede quedar afectado el tratamiento farmacológico por la presencia de alimentos.

  • Si el medicamento se puede administrar con los alimentos se facilita la deglución mezclándolo con los alimentos blandos tales como purés, compotas, cremas, etc Se deben evitar los derivados lácteos, como los yogures, los zumos de cítricos ya que estimulan la salivación y pueden aumentar el riesgo de aspiración, es decir, el paso del alimento a los pulmones. 

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  • Si se han de administrar sin alimentos (acostumbra está indicado en los prospecto del medicamento), se puede facilitar la deglución espesando el agua con gelatinas o almidones como la maicena. Existen productos de venta en las farmacias específicos para espesar o gelificar el agua y los alimentos para facilitar la deglución.

¿Se pueden triturar los comprimidos y vaciar las cápsulas?

En la mayoría de las ocasiones para administrar la medicación a un paciente con problemas de deglución no queda otra solución que triturar los comprimidos o vaciar el contenido de las cápsulas. Esta práctica puede resultar peligroso ya que no todos los comprimidos pueden ser triturados sin sufrir alteraciones importantes.

En principio, todos los medicamentos deben ser administrados sin manipular. Sin embargo, en muchas ocasiones no existen otras formas farmacéuticas alternativas a la sólida comercializadas que permitan su administración a personas con trastornos de la deglución. En estos casos, hay que pedir consejo al farmacéutico que en función del medicamento del que se trate informará si es posible o no, triturar el medicamento.

En general, sólo se pueden triturar los comprimidos sin cubierta y abrir las cápsulas de gelatina dura sin cubierta. Una vez triturado o abierta la forma farmacéutica debe mezclarse con una pequeña cantidad de alimento blando o de agua gelificada y es necesario que se administre inmediatamente. Hay que recordar que en el caso de las cápsulas de gelatina dura, la cápsula facilita la deglución y enmascara el posible sabor desagradable del fármaco, consecuentemente si no es imprescindible, mejor no abrirlas.

Los medicamentos que nunca se deben triturar son:          

  • Formas farmacéuticas de liberación retardada: son medicamentos con una cubierta especial que permite, una vez dentro del organismo, liberar lentamente el fármacos. Este efecto servicios para reducir el número de tomas diarias de modo que en vez de varios comprimidos al día suele ser suficiente con uno o dos para conseguir el mismo efecto. Si se trituran desaparece esta cubierta y por lo tanto, se libera todo el contenido del comprimido, lo que puede desencadenar intoxicación graves en algunos casos.S'acostumen a identificar con la palabra "retraso" (Vandral retard®, Diltiazem retard®, Anafranil®, Plenur®, Entocord® son algunos ejemplos) o bien, en el prospecto se puede leer "de liberación controlada, modificada, sostenida o retardada".
  • Formas farmacéuticas de cubierta entérica: se tratan de medicamentos con una cubierta especial, la finalidad que la que se que no se disuelvan en el estómago sino en el intestino. Normalmente esta cubierta se utiliza en medicamentos que no resistan la acidez del estómago, porque pueden irritar el estómago o porque su inicio de acción se debe hacer en el intestino. La eliminación de esta cubierta en la trituración afectaría negativamente a su acción farmacológica y por tanto tampoco se triturar.Exemples de estas formulaciones: Lofton®, Cymbalta®. En el prospecto de estos medicamentos se puede leer: "cubierta gastrorresistente o entérica".
  • Comprimidos sublinguales: se ha comentado anteriormente que absorben bajo la lengua sin necesidad de tragar los.Alguns ejemplos de este tipo de formulaciones son: Buprex®, Subutex® o Vernies®.
  • Comprimidos efervescentes: se disuelven fácilmente con una pequeña cantidad de agua (20 mL) sin triturarlas. Algunos ejemplos de comprimidos efervescentes son: Calcium Sandoz®, Cod Efferalgan® o Zantac®.
  • Cápsulas con microeferes o microgránulos: del mismo modo que el fármacos con cubierta entérica, los microgránulos no se pueden triturar, aunque sí que se puede vaciar la cápsula y tragar los microgránulos enteros con agua gelificada. Ejemplos de este tipo de formulaciones: omeprazol (Ceprandal®, Parizac®, Pecticum® ...), Kreon®.

Consejos sobre hábitos, ejercicios y posturas que pueden facilitar la deglución.

La posición del cuerpo en el momento de la deglución puede facilidad la llegada del alimento/medicamento en el estómago y evitar atragantamientos. En general, se procurará que:

  • El paciente esté asentado en una posición cómoda y mejor en un ambiente tranquilo, relajado y sin distracciones.
  • Puede ser necesario utilizar algún soporte adecuado por la cabeza para evitar la hiperextensión del cuello, frecuente en personas con disfagia.
  • Si la cabeza es inestable, el cuidador debe colocar su mano en la frente del paciente para aguantarla.
  • También puede se de ayuda seguir los siguientes consejos:
  • Comer cantidades pequeñas en cada bocado.
  • Dejar tiempo suficiente para la deglución.
  • Evitar que se acumulen los alimentos en la boca
  • Facilitar la deglución con maniobras muscular que un logopeda puede enseñar a ejercitado.

¿Qué precauciones se deben tener con los citostáticos?

Algunos de los medicamentos utilizados para tratar el cáncer, los llamados citostáticos, requieren una manipulación especial porque la exposición a estas sustancias puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer en un futuro, o bien que en caso de embarazo que aparezcan malformaciones en el feto. Por eso es necesario que la persona que los manipule lo haga siguiendo una series de precauciones: Si usted está en tratamiento del cáncer y tiene problemas en la deglución, es importante que pregunte a su médico o farmacéutico, cuál o cuáles de los medicamentos que toma son citostáticos: Algunos ejemplos de este fármacos son: Genoxal®, Leukeran®, Melfalán®, Mercaptopurina®, Metotrexato®, UFT®, Temodal® En estos casos la persona que prepare la medicación debe seguir las siguientes recomendaciones:

  • Lavarse bien las manos antes y después de la preparación.
  • Triturar los comprimidos dentro de una bolsa de plástico con precaución para evitar la inhalación.
  • Utilizar guantes y mascarilla. Se debe realizar en una zona ventilada y sobre la superficie de trabajo colocar un papel que posteriormente se lanzará.
  • Tras triturar, el fármaco debe disolverse o dispersarse en agua y administrar rápidamente.

Bibliografía consultada

  1. Hanssens Y, Woods D, Alsulaiti A, Adheir F, Al-Meer N, Obaidan N. Improving oral medicine administration in patients with swallowing problems and feeding tubes. Ann Pharmacother 2006; 40:2142-7.
  2. Robles Mª J, Trallero R. Disfagia. En: Gómez C, Reuss JM, coordinadores. Manual de recomendaciones nutricionales en pacientes geriátricos. 1ª Ed. Editores Médicos S.A
  3. Bretón I y Martí E. Disfagía orofaríngea. Aspectos nutricionales y farmacológicos. En: Calvo MV, Planas M, directoras. Interrelación entre fármacos y nutrientes en situaciones fisiopatológicas específicas. 1ª Ed. Editorial Glosa.
  4. Disfagia. Cuando resulta difícil tragar. Nestle Nutrition. Disponible en: http://www.nestlenutrition.es/archivos/pubs/disfagia.pdf. Consultado en: 13/12/2008.

Autora del documento

Raquel Aguilar Salmeron
Servei de Farmàcia
Hospital Universitari Josep Trueta de Girona

 

Major de Can Caralleu, 1-7
08017 Barcelona.
 
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