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¿Qué pasa si tomo un medicamento caducado?

Los medicamentos siempre se tienen que tomar antes de la fecha de caducidad que figura en el envase.

Si accidentalmente ha tomado un medicamento caducado por un trastorno leve como un resfriado o un dolor de cabeza, no se preocupe, porque en el peor de los casos no se hará efecto. En cambio, si se trata de un medicamento esencial para el tratamiento de una enfermedad grave o crónica, consulte a su profesional sanitario de referencia, ya que la potencial falta de eficacia podría perjudicar su salud.

Este artículo explica qué es y cómo se determina la fecha de caducidad, por qué los medicamento pierden la eficacia y con qué medicamentos es importante tener especial precaución con la fecha de caducidad.

La información proporcionada en este artículo es complementaria a las recomendaciones de su médico y en ningún caso pretende sustituirla. En caso de duda, póngase en contacto con su profesional de la salud de referencia o llame al 061 CatSalut Responde.

¿Qué significa la fecha de caducidad de un medicamento y cómo se determina??

La fecha de caducidad se puede encontrar en el envase de todos los medicamentos e indica el fin del período durante el cual se garantiza la eficacia y la seguridad, siempre que se haya almacenado en condiciones adecuadas de temperatura, luz y humedad . El laboratorio fabricante determina la fecha de caducidad a partir de los resultados de estudios, llamados de estabilidad, que someten los medicamentos a condiciones ambientales extremas durante 6-12 meses. Por este motivo cada medicamento presenta una fecha de caducidad diferente, que puede oscilar entre los 12 y los 60 meses.

¿Cómo debo guardar los medicamentos para preservar su eficacia?

La fecha de caducidad deja de ser válida cuando el envase se abre o se daña.

En general, se recomienda almacenar los medicamentos en un lugar fresco y seco, fuera de la luz directa del sol, y en algunos tipos de medicamentos como las vacunas o las insulinas seguir las instrucciones concretas de mantenerlos en la nevera.

Además hay que respetar las condiciones de uso que tienen algunos medicamentos, como los colirios o los jarabes reconstituidos, una vez el envase se ha abierto.

¿Por qué los medicamentos caducados pueden perder eficacia?

El hecho de que un medicamento preserve su eficacia una vez caducado depende de diferentes factores, como el tipo de principio activo, la presencia de conservantes, las fluctuaciones de temperatura, la luz y la humedad. Aún así, es muy difícil, sino imposible, identificar qué medicamentos podrían ser efectivos más allá de la fecha de caducidad.

¿Con qué medicamentos se debe vigilar especialmente?

En general, los medicamentos sólidos, como los comprimidos o las cápsulas, son los más estables. Las formas líquidas como los jarabes, especialmente los reconstituidos, los colirios o los inyectables presentan más problemas de estabilidad. Debe tener especial precaución con los medicamentos inyectables y nunca tiene que inyectar una solución turbia, esté caducada o no.

Hay que vigilar especialmente y asegurarse de que siempre se utilizan dentro de la fecha de caducidad aquellos medicamentos esenciales para el tratamiento de enfermedades crónicas como la insulina para la diabetes o los inhaladores de rescate, como por ejemplo el Ventolin®, por al asma. Se debe revisar periódicamente la fecha de los medicamentos que, aunque no se usan a diario, son esenciales en una emergencia médica, como la Solinitrina® (nitroglicerina) para la angina de pecho o como los medicamentos empleados para el choque anafiláctico (reacción alérgica repentina y grave), por ejemplo el EpiPen®.

He tomado un medicamento caducado ... ¿puede ser tóxico?

Sólo se ha documentado un caso de intoxicación como consecuencia de la ingesta de un antibiótico caducado y, por tanto, parece altamente improbable que la ingesta de un medicamento caducado tenga efectos tóxicos sobre la salud. Sin embargo, NO se recomienda tomar medicamentos caducados.

Más información

Bibliografía

  1. Drugs past their expiration date. Med Lett Drugs Ther.2002;44(1142):93-4.

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5 preguntas que necesita hacer para leer noticias sobre medicamentos en la prensa

Seguramente en más de una ocasión ha leído algún titular en la prensa o algún otro medio de comunicación del tipo "se ha descubierto la cura contra el cáncer" o "el uso crónico de omeprazol puede provocar problemas neurológicos", pero ¿hasta qué punto estas noticias son fieles a realidad?.

Los titulares están claramente diseñados para captar la atención de lector y conseguir que se lea la noticia entera, pero no se debe hacer con los ojos cerrados. El primer paso para hacer una lectura crítica es asegurarse de que el artículo se basa en una investigación científica y que incluye la fuente original. También hay que valorar si los resultados ya han sido publicados y, por tanto, contrastados con expertos del área, o si todavía son preliminares y sólo se han presentado en un congreso o una conferencia.

Aparte de identificar el estudio que hay detrás, hay otros aspectos a tener en cuenta a la hora de leer las noticias sobre medicamentos. Este artículo pone a su disposición algunas herramientas que le ayudarán a interpretarlas con capacidad crítica.

La información proporcionada en este artículo es complementaria a las recomendaciones de su médico y en ningún caso pretende sustituirla. En caso de duda, póngase en contacto con su profesional de la salud de referencia o llame al 061 CatSalut Responde.

¿El titular es fiel a los resultados del estudio?

El titular debería coincidir exactamente con los resultados del estudio y no basarse en suposiciones a partir de resultados intermedios.

Esta cuestión es más sencilla de ilustrar con un ejemplo. Supongamos que el titular de la noticia dice "el medicamento X reduce los infartos". Para poder hacer esta afirmación la investigación en que se basa la noticia deberá haber estudiado un gran número de personas que han sufrido un infarto durante un periodo de tiempo. Aunque sabemos que la presión arterial es un factor de riesgo para sufrir un infarto, de un estudio que demuestra la reducción de las cifras de presión arterial más podemos concluir que reduce el número de infartos.

Las afirmaciones exageradas sobre medicamentos y salud a los titulares de prensa no necesariamente son fruto de las interpretaciones erróneas de los periodistas. También es posible que reproduzcan una información previamente sobredimensionada por los investigadores u otros agentes implicados.

¿El estudio se ha realizado en humanos?

Los resultados positivos que la mayoría de los medicamentos en investigación obtienen en estudios en animales, no se confirman en humanos.

En ocasiones la "cura milagrosa" del titular, sólo ha sido probada en células o en animales en el laboratorio durante las fases iniciales de la investigación. Estos estudios, que se denominan preclínicos, aportan información valiosa sobre la dosis y seguridad de los medicamentos, pero no garantizan su eficacia en humanos. De hecho, muy pocos medicamentos que muestran resultados prometedores en estas fases iniciales de la investigación consiguen superar los estudios en humanos y, finalmente, comercializarse.

¿Cuántas personas han participado?

En general, cuanto más pacientes participan en un estudio más fiables son los resultados.

Los resultados de estudios pequeños tienen más posibilidades de ser fruto del azar o, incluso, pueden ser incorrectas.

¿El estudio tiene un grupo de control?

Los estudios sin grupo de control (o de comparación) no garantizan que los resultados se atribuyan al medicamento que se investiga.

Los investigadores que estudian la eficacia de un medicamento deben disponer de un grupo de control que les permita comprobar si hay diferencias entre el efecto observado en las personas que lo han tomado y las que no.

¿Quién lo ha financiado?

Conviene conocer si quien financia o realiza el estudio tiene conflicto de intereses que podrían sesgar los resultados.

Hoy en día la mayoría de los estudios de medicamentos los hacen los laboratorios fabricantes del medicamento. Esto no significa que los estudios patrocinados por los laboratorios no tengan valor, pero si que es importante disponer de esta información.

En definitiva, para leer noticias sobre medicamentos hay que ejercitar cierto escepticismo saludable porque en realidad las cosas nunca son blancas o negras. La clave está en no creer automáticamente lo que dice el titular y continuar leyendo de forma crítica, intentando dar respuesta a las 5 preguntas definidas en este artículo.

Bibliografía

  1. Adaptado de How to read health news. NHS Choices.

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Placebo: ¿qué es y por qué hace efecto?

Es posible que una pastilla de azúcar sea capaz de reducir el dolor o mejorar los síntomas de enfermedades como el Parkinson, la depresión o el asma? Sí lo es, y una de las razones que pueden explicarlo es el hecho de que la persona que se la toma cree que es un medicamento real y que, por tanto, funcionará. De la pastilla de azúcar se llama placebo y los beneficios terapéuticos que produce, efecto placebo.

Aunque el placebo se ha utilizado ampliamente a lo largo de la historia, actualmente su uso está restringido a los ensayos clínicos en medicamentos. Este artículo revisa qué es, por qué produce efecto y qué problemas éticos plantea su uso.

La información proporcionada en este artículo es complementaria a las recomendaciones de su médico y en ningún caso pretende sustituirla. En caso de duda, póngase en contacto con su profesional de la salud de referencia o llame al 061 CatSalut Responde.

¿Qué es un placebo?

Un placebo es una sustancia o intervención que parece un tratamiento pero que realmente no lo es.

En el ámbito de los medicamentos, el placebo es una sustancia inerte y biológicamente inactiva, con capacidad de producir efectos por el hecho de haberse tomado.

¿Qué efectos puede producir?

El placebo puede producir efectos físicos y psicológicos que pueden ser beneficiosos para mejorar los síntomas de la enfermedad (efecto placebo) o pueden provocar efectos adversos (efecto nocebo).

Aunque inicialmente se pensaba que el efecto placebo sólo se asociaba a un efecto psicológico, actualmente se conoce que puede tener un componente físico real.

¿Cómo es posible que una sustancia inerte tenga un efecto?

No es del todo claro, pero hay varias teorías relacionadas con aspectos psicológicos, neurobiológicos y genéticos.

Parece que los aspectos psicológicos que más influyen son esperar un efecto concreto de la toma de un medicamento, ya sea beneficioso (placebo) o perjudicial (nocebo), así como las expectativas del mismo paciente.

Desde el punto de vista de la neurobiología, estudios recientes apuntan que el efecto placebo podría activar algunas vías bioquímicas, al igual que los medicamentos.

Actualmente, se investiga la posibilidad de que la respuesta al placebo pueda estar determinada genéticamente, ya que varía en función de la persona.

¿Qué factores determinan el efecto?

El efecto placebo puede ser diferente según la enfermedad y el paciente:

  • La enfermedad para la que se administra. Los estudios han mostrado que podría funcionar durante un tiempo en algunas enfermedades. Donde más se ha estudiado su efecto es en la enfermedad del Parkinson, la depresión, la ansiedad y el dolor.
  • Los factores geográficos y culturales de la persona. Estos condicionan las esperanzas, los miedos y, en definitiva, las expectativas.
  • Las propias características del placebo (como se toma, la forma, el color, etc.). Los estudios apuntan que el efecto placebo es más potente con las cápsulas que con los comprimidos y que con estos efectos es menor que con las inyecciones. Sorprendentemente, parece que el precio también influye y, por ejemplo, el alivio del dolor o la mejora de los síntomas del Parkinson es superior en los pacientes que han pagado más por el tratamiento.

Entonces si funciona ... ¿puede que el médico me prescriba?

No, actualmente el uso de placebo está restringido a los ensayos clínicos para conocer la eficacia de un medicamento en investigación.

Su prescripción a pacientes en la práctica clínica conllevaría un dilema ético, ya que la eficacia se asocia al desconocimiento del paciente al que se administra y, por tanto, violaría su derecho a ser informado.

El reto en la actualidad es comprender en profundidad cómo se produce el efecto placebo y aplicar este conocimiento para fomentar el proceso de curación natural con las garantías éticas necesarias.

Bibliografía

  1. INFAC. ¿Qué sabemos sobre el efecto placebo?

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¿Qué es un medicamento?

Un medicamento es una sustancia con propiedades para el tratamiento o la prevención de enfermedades en los seres humanos. También se consideran medicamentos aquellas sustancias que se utilizan o se administran con el objetivo de restaurar, corregir o modificar funciones fisiológicas del organismo o aquellas para establecer un diagnóstico médico.

Los medicamentos se emplean a dosis tan pequeñas, que para poder administrar la dosis exacta, se deben preparar de forma que sean manejables. Las diferentes maneras en que se preparan (pastillas, jarabes, supositorios, inyectables, pomadas, etc) se denominan formas farmacéuticas.

Los medicamentos, sin embargo, no sólo están formados por sustancias medicinales, a menudo van acompañados de otras sustancias que no tienen actividad terapéutica, pero que tienen un papel relevante. Estas sustancias son las que permiten que el medicamento tenga estabilidad y se conserve adecuadamente. Estas sustancias sin actividad terapéutica tienen un papel muy importante en la elaboración, almacenamiento y liberación de sustancias medicinales se denominan excipientes, algunos de ellos son de declaración obligatoria, mientras que las sustancias medicinales, que son las que tienen actividad terapéutica, se denominan principios activos.

En la actualidad, la mayoría de medicamentos son preparados por laboratorios farmacéuticos y, para su preparación y distribución, estos deben ser autorizados por el Ministerio de Sanidad y Consumo con un nombre propio registrado. Todos los procesos relacionados con la investigación, fabricación y distribución están estrictamente regulados por las leyes que protegen la salud de los ciudadanos.

Las regulaciones fundamentales en relación con los medicamentos se derivan de la Ley 29/2006 de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios.

Medicaments

A. ¿Cómo saber qué medicamento estoy tomando?

Cuando alguien tiene que tomar un medicamento, debe preguntar a su médico prescriptor o a su farmacéutico por qué debe tomar este medicamento y como lo tiene que tomar. Sin embargo, en el embalaje del medicamento o el prospecto hay una serie de información que puede ayudar a comprender que estamos tomando y cómo lo podemos utilizar o conservar.

Además, la página web del CedimCat tiene a disposición de los ciudadanos un Buscador de Medicamentos con información los medicamentos disponibles y otra herramienta de utilidad para organizar la toma de la medicación y crear un plan-horario gráfico y visual llamado Plan de Medicación.

A.1. ¿Qué información nos proporcionan los embalajes de los medicamentos (especialidades farmacéuticas)?

Aparte del nombre registrado de la especialidad farmacéutica, en la parte exterior del embalaje hay impresa una gran cantidad de información que puede ser de mucha utilidad. En esta información se expresa:

  • Principio activo y la cantidad que contiene
  • Excipientes de declaración obligatoria
  • laboratorio fabricante
  • Lote de fabricación y fecha de caducidad
  • Cupón-precinto en aquellas que sean financiables por el Sistema Nacional de Salud
  • Símbolos y siglas:

imatge3medicaments Medicamento que, para su dispensación, hay receta médica.
imatge4medicaments Hace falta receta de psicótropos (tranquilizantes, antidepresivos, etc).
imatge7medicaments Hace falta receta de estupefacientes (morfina, etc).
imatge6medicamens Se debe conservar en el frigorífico (no congelar).
imatge1medicaments Medicamentos que pueden reducir la capacidad de conducción o el manejo de maquinaria peligrosa.
imatge2medicaments Medicamentos que pueden producir fotosensibilidad (reacción cutánea desencadenada a dosis habitualmente inocuas de radiación ultravioleta o visible).
ECM: Medicamento de especial control médico.
EFP: Medicamento publicitario. Se permite su publicidad y no necesita receta para ser dispensada en farmacias.
EFG: Medicamento genérico.
H: Medicamento de uso hospitalario. Se dispensa únicamente a las farmacias de los centros hospitalarios.
DH: Medicamento de diagnóstico hospitalario. Debe ser prescrita por especialistas adscritos a un hospital.
TLD: Medicamento de dispensación renovable. Para tratamientos de larga duración.
Medicamento homeopáticos: estos tipos de medicamentos deben indicar esta leyenda.

A.2 ¿Qué información nos proporcionan los prospectos?

  • ¿Qué es (composición, tanto del principio activo como los excipientes)
  • Para qué se utiliza (acción e indicaciones)
  • Cómo utilizar el medicamento (posología): cuál es la dosis usualmente utilizada y la vía de administración
  • Antes de usar el medicamento (contraindicaciones): en qué casos no se debe utilizar el medicamento
  • Antes de usar el medicamento (precauciones): casos en que se debe utilizar con precaución y si es necesario un control médico especial o precauciones especiales que se deben seguir durante su utilización. Consejos en caso de embarazo, lactancia, conducción de vehículos o uso de máquinas
  • Posibles efectos secundarios: efectos no deseados que pueden aparecer durante el tratamiento
  • Interacciones: instrucciones en caso de tener que tomar otros medicamentos o, incluso, alimentos, ya que pueden provocar la aparición de efectos no deseados. Para más información sobre estos tema, consulte documentos INTERACCIONES Ciudadanos / RITA
  • Intoxicación: instrucciones en caso de haber tomado más cantidad de la indicada por su médico
  • Conservación: instrucciones de conservación

En caso de dudas consulte a su médico o farmacéutico.

B. ¿Qué tipo de medicamentos existen?

Hay diferentes tipos de medicamentos y, por tanto, también tienen diferentes clasificaciones. A menudo se clasifican por su actividad terapéutica, pero también lo pueden hacer por su acceso (si es necesario receta o no) o según su origen. Dado que la clasificación por actividad terapéutica es muy amplia y variada, os los presentamos según el acceso al medicamento y también según el origen, porque le pueden ayudar a conocer mejor el medicamento que tiene en sus manos.

B.1. Clasificación según su acceso

  • Medicamentos que necesitan receta médica. Como la utilización incorrecta de los medicamentos puede acarrear consecuencias graves para la salud, las autoridades sanitarias exigen que, para su dispensación en farmacias, se presente una receta médica, lo que implica que un médico haya valorado la necesidad del tratamiento y haya recomendado la administración del medicamento con una pauta específica (qué dosis se debe tomar, con qué frecuencia y durante cuánto tiempo). No está permitida su publicidad en los medios de comunicación. Algunos de estos medicamentos son los genéricos que aparecen cuando la patente del principio activo ya ha caducado y, entonces, otros laboratorios lo pueden comercializar, y, como ya no se consideran los gastos de investigación, son más baratos. Estos medicamentos tienen la misma eficacia, seguridad y calidad que los originales.
  • Medicamentos publicitarios. Son aquellos en los que se autoriza la publicidad a través de los medios de comunicación y no necesitan receta médica para ser dispensadas en farmacias. Generalmente son medicamentos muy conocidos por el público, no presentan una toxicidad alta y se utilizan para aliviar síntomas menores (acidez de estómago, dolor, fiebre, etc). A pesar de su aparente bondad, no dejan de ser medicamentos y se deben tomar con precaución. Se dan más instrucciones en el apartado de automedicación.
  • Medicamentos de uso hospitalario. Son los que su prescripción se debe realizar a través del servicio de farmacia de un hospital. Habitualmente son administrados en el mismo hospital mientras el paciente está ingresado, pero hay casos en que el tratamiento se debe continuar después del alta, en el domicilio. Estas especialidades se dispensan en las farmacias de los hospitales.
  • Medicamentos que necesitan visado de inspección. Son los de uso restringido para ciertas enfermedades y que requieren un control adicional por parte de Sanidad.
  • Medicamentos extranjeros. En algunos casos, si el principio activo no se encuentra en nuestro país, el medicamento o la sustancia se ha de importar del extranjero. El Ministerio de Sanidad y Consumo dispone de un mecanismo por el cual, si un enfermo necesita unos medicamentos que no se encuentran en nuestro país, pueda hacer la correspondiente importación.

B.2. Clasificación según su origen

  • Medicamentos de síntesis o semisíntesis. Son los más habituales y los que se han elaborado en un laboratorio farmacéutico.
  • Medicamentos de origen humano. Son los derivados de la sangre, glándulas o tejidos humanos. Por ejemplo las inmunoglobulinas, los factores de la coagulación, etc
  • Medicamentos de plantas medicinales. Les plantas y sus mezclas o preparaciones (extractos, decuits, etc) contienen principios activos con utilidad terapéutica tanto o más importante que los medicamentos sintetizados dentro de un laboratorio. El hecho de ser elaborados a partir de plantas no les da la garantía de inocuidad, por eso también están sometidos a la misma reglamentación que el resto de medicamentos.
  • Radiofármacos. Son los medicamentos formados por isótopos radiactivos, y se utilizan con finalidad terapéutica y diagnóstica.
  • Medicamentos homeopáticos. Son los medicamentos utilizados en medicina homeopática.
  • Medicamentos biotecnológicos. Son los obtenidos por técnicas de ingeniería genética.
  • Fórmulas magistrales. Hay una serie de medicamentos o de preparados que no se comercializan en nuestro país y que es posible que algún paciente los necesite. Estos se preparan en la farmacia de manera individualizada para cada paciente de acuerdo con la composición que ha indicado el médico en la receta.
  • Medicamento hemoderivado. Son medicamentos preparados industrialmente a base de componentes de la sangre.
  • Medicamento immunológico. Son todos aquellos medicamentos relacionados con las vacunas, toxinas y alérgenos.

C. Excipientes

Los medicamentos (principios activos), para poder ser administrados, se deben preparar en una "forma farmacéutica" (comprimidos, cápsulas, jarabes, etc). En su preparación hay que añadir sustancias que hacen posible la fabricación de las diferentes formas farmacéuticas, que se denominan excipientes. En algunos casos, estos excipientes pueden estar relacionados con la aparición de problemas en algunos pacientes (alergias, intolerancia, etc).

Desde 1993, los medicamentos deben especificar obligatoriamente en el prospecto todos los componentes que se utilizan en su preparación. Si alguien presenta intolerancia o alergia a alguna sustancia conocida, debe consultar el prospecto o su farmacéutico.

Para más información sobre los excipientes se puede consultar el documento del CedimCat: ¿Qué son los excipientes?

Bibliografía consultada

  1. Real Decreto 1345/2007, de 11 de octubre, por el que se regula el procedimiento de autorización, registro y condiciones de dispensación de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente. 2007, Ministerio de Sanidad y Consumo.
  2. Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. 2006, Ministerio de Sanidad y Consumo.

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Beneficios de los medicamentos

La media de años que viven las personas ha aumentado alrededor de 25 años en el último siglo. Las mejoras en la higiene y en la nutrición experimentadas durante la primera mitad del siglo XX contribuyeron de forma decisiva a este incremento; pero la mayor aportación ocurrida en los últimos 30 o 40 años se debe al descubrimiento de nuevos medicamentos, mucho más potentes y eficaces que los que había hasta el momento. Además de contribuir al aumento de la esperanza de vida, también se ha conseguido una mejora en la calidad de vida (disminución del sufrimiento al eliminar muchos síntomas relacionados con la enfermedad) y un ahorro económico al disminuir las bajas por enfermedad o en reducir las estancias en los hospitales, entre otros.

Todos estos beneficios claramente demostrados no se han conseguido sin coste. El aumento de potencia de los nuevos medicamentos, además de proporcionar una mayor eficacia, también conlleva una mayor frecuencia y gravedad de efectos no deseados (efectos secundarios o reacciones adversas). Con todo, está claro que el beneficio global de los medicamentos es muy positivo.

Hay que recordar que para obtener el máximo beneficio de los medicamentos se debe:

  • Seguir las instrucciones que el médico dará en cuanto a la dosis que se debe tomar, cómo lo tiene que tomar y durante cuánto tiempo.
  • Tomar sólo la dosis prescrita, y en caso de haberlo hecho, consulte al médico o al farmacéutico.
  • Consultar qué hacer si se olvida una dosis. En general, si ha transcurrido poco tiempo, se puede tomarla lo antes posible, y si ha pasado más (más de la mitad del intervalo de tiempo entre dos dosis consecutivas), lo mejor es saltarse la toma y seguir con la dosis siguiente en su horario normal. Nunca se debe tomar una dosis doble.

¿Qué son los excipientes?

Los excipientes son los componentes del medicamento diferentes al principio activo (sustancia responsable del efecto farmacológico). Estos se utilizan para conseguir la forma farmacéutica deseada en cada caso (cápsulas, comprimidos, soluciones, etc) y facilitan la preparación, conservación y administración de los medicamentos.

Los colorantes, los conservantes, las sustancias aromáticas, los diluyentes, los saborizantes, los compuestos que se utilizan para recubrir las cápsulas o los reguladores de pH son algunos ejemplos de los excipientes que se utilizan en la formulación de los medicamentos.

En general, los excipientes se consideran sustancias inertes, que no tienen efecto farmacológico. Sin embargo hay excipientes que sí tienen un efecto o una acción reconocida en determinadas circunstancias (alergias, intolerancias, reacciones cutáneas, etc ...). Por este motivo, para asegurar un correcto uso y administración de los medicamentos, hay excipientes que son de declaración obligatoria. Estos excipientes se detallarán en el etiquetado y en el prospecto del medicamento.

En el prospecto del medicamento, el excipiente se expresa de forma completa, con la denominación común internacional o nombre común, la letra E, si existe y su número correspondiente. En el embalaje del medicamento puede sólo indicarse con la letra E y el número. Además, el prospecto puede incluir advertencias concretas de cada excipiente o sustancia. De esta manera se tiene la información de la presencia o no, en los medicamentos, de ciertas sustancias que pueden provocar problemas de salud.

A través de la página web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios se pueden consultar los prospectos de los medicamentos autorizados en el estado.

Con esta información, por ejemplo, los pacientes celíacos pueden saber si el medicamento contiene gluten; los pacientes diabéticos y los pacientes con intolerancia a la lactosa pueden conocer la cantidad de azúcares que contienen sus medicamentos y los enfermos de fenilcetonuria pueden tener constancia de la presencia o no de Aspartamo.

La información relacionada con la declaración de los excipientes en el etiquetado, en el prospecto y en la ficha técnica de los medicamentos y un listado con los excipientes de declaración obligatoria, se puede consultar en la circular 2/2008 dictada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

En caso de duda sobre la presencia o no de determinados excipientes al leer los prospectos de su medicación, consulte a su farmacéutico.

Bibliografía consultada

  • Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Circular 2/2008: Información sobre los excipientes en el etiquetado, prospecto y ficha técnica de los medicamentos de uso humano.

Autora del documento

Laia Robert i Sabaté
Farmacèutica
CIM CedimCat

 

¿Qué son las interacciones?

1. ¿Qué es una interacción?

Se dice que hay una interacción cuando un medicamento no ejerce el efecto esperado ya sea debido a la administración simultánea (al mismo tiempo) o sucesiva de otro medicamento, fármaco, hierba medicinal, alimento, bebida o contaminante ambiental. Hay ciertas condiciones fisiológicas (como el embarazo) o patológicas (como la insuficiencia renal o hepática) que también pueden afectar al comportamiento de un determinado medicamento en nuestro organismo.

2. ¿Qué efectos se pueden esperar de una interacción?

El resultado de una interacción se puede traducir en:

  • disminución del efecto del medicamento y consecuente posible quiebra del tratamiento
  • aparición de efectos secundarios inesperados
  • aumento del efecto del medicamento y consecuente posible toxicidad

Por este motivo, es muy importante que el paciente o cuidador conozcan en cada momento la medicación prescrita, el motivo por el cual su médico le ha prescrito y cómo debe tomarla.

Cuando se prescriben varios medicamentos o se añade un nuevo medicamento a su plan de medicación, pregunte a su médico o farmacéutico qué medicamentos puede tomar juntos y entre qué debe haber un tiempo de separación entre ellos. 

3. ¿Qué tipos de interacciones se conocen?

Se consideran tres tipos principales:

  • Interacción del tipo medicamentosa. Se observa entre medicamentos y también con plantas medicinales. Un ejemplo sería la administración conjunta de un tranquilizante con un medicamento para la alergia. El resultado puede ser peligroso ya que la capacidad de reacción del paciente podría verse disminuida. Otro ejemplo, sería el del hipérico o hierba de San Juan (una planta medicinal con propiedades antidepresivas) que tiene actividad sobre los enzimas metabolizadores del hígado. Por lo tanto, la hierba de San Juan debe ser administrada con precaución junto con medicamentos que necesiten la acción de estas enzimas hepáticos para ser eliminados del organismo.
  • Interacción medicamento-alimento o bebida. Este tipo de interacción es bidireccional, es decir, hay alimentos que pueden afectar el comportamiento de un determinado medicamento y hay medicamentos que pueden impedir la absorción de alguno de los nutrientes de los alimentos. Es este el caso, por ejemplo, del uso continuado de laxantes, que puede impedir la absorción de algunas vitaminas. En el caso contrario, de cómo puede un alimento o bebida afectar el comportamiento de un determinado medicamento, se cita frecuentemente el caso del zumo de pomelo. La administración de estos jugo puede aumentar el efecto de ciertos medicamentos (como por ejemplo la ciclosporina, la digoxina, la fexofenadina y el losartán). Por otra parte, las verduras del tipo crucíferas (acelgas y coles) podrían disminuir el efecto de algunos fármacos. La mezcla de bebidas alcohólicas con algunos medicamentos puede disminuir la capacidad de reacción así como hacer sentir al paciente cansado.
  • Interacción medicamento-estado físico o patológico del paciente. Este tipo hace referencia a la interacción de un medicamento con una situación clínica concreta del paciente. Es el caso de la administración simultánea de descongestionantes nasales en pacientes con hipertensión arterial, o del uso antibióticos (tipo sulfamidas) o diuréticos (tipo tiazidas) en pacientes diabéticos.

4. ¿Cómo se puede prevenir una interacción medicamentosa o de cualquier otro tipo?

Es fundamental conocer en cada momento todos los medicamentos que el paciente toma, ya sean prescritos por el médico o especialidades farmacéuticas publicitarias (EPF que se adquieren sin receta médica en la farmacia) así como todos los productos de herboristería. Para ello, para organizar la toma de medicamento, se recomienda utilizar el Plan de Medicación del CedimCat.

Su médico y su farmacéutico serán los que mejor le podrán asesorar, y ante cualquier duda consúltelos: ¿qué debo esperar de este nuevo medicamento?, ¿puedo tomarlo junto con otros medicamentos o suplementos dietéticos?, ¿tengo que evitar ciertos alimentos, bebidas u otros productos?. Hay situaciones especiales, como es el caso del embarazo o de la lactancia, en las que se recomienda consultar al médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento.

A continuación se resumen los principales tipos de interacciones con las clases de medicamentos más frecuentemente prescritos así como las precauciones que se deben tener en cuenta antes de tomarlos.

a. Antiulcerosos (prevención o alivio de la acidez asociada a la indigestión y la acidez estomacal)

  • Cimetidina: puede interaccionar con la Teofilina (antiasmático), la warfarina (anticoagulante) y fenitoína (anticonvulsionante).
  • Inhibidores de la bomba de protones: consulte con su médico si toma clopidogrel y un protector gástrico como el omeprazol, lansoprazol o pantoprazol, ya que estos podrían disminuir el efecto clopidogrel.

b. Antiácidos (alivio de la acidez asociada con la indigestión y la acidez estomacal). Se recomienda consultar con su médico o farmacéutico si tiene alergia a la leche o derivados o si el medicamento contiene más de 5 g de lactosa. Si tiene insuficiencia renal o toma otros medicamentos.

c. Antieméticos (prevención o tratamiento de las náuseas, vómitos o vértigo asociado a náuseas y vómitos).
Se recomienda consultar con su médico o farmacéutico si está tomando sedantes o tranquilizantes, sufre problemas respiratorios (enfisema, bronquitis crónica, asma) o tiene problemas de la próstata o tiene glaucoma.
Evite tomar bebidas alcohólicas.

d. Antihistamínicos (alivio temporal de los síntomas nasales como la congestión, rinorrea y estornudos)
Se recomienda consultar con su médico o farmacéutico si está tomando sedantes o tranquilizantes, antihipertensivos o antidepresivos o si padece problemas respiratorios (enfisema, bronquitis crónica o asma), problemas de próstata o glaucoma.
La ingesta de alcohol y el uso de sedantes o tranquilizantes pueden aumentar la somnolencia.
Evite el consumo de bebidas alcohólicas.

e. Antitusígenos (tratamiento de la tos irritativa)
Se recomienda consultar con su médico o farmacéutico si está tomando sedantes o tranquilizantes o sufre de la próstata o tiene glaucoma.

f. Broncodilatadores (tratamiento del asma)
Se recomienda consultar con su médico o farmacéutico si sufre del corazón, de la tiroides, de la próstata, tiene la presión arterial alta o diabetes. También si se está tratando para el asma o ha sido ingresado por un episodio previo de asma.

g. Laxantes (alivio temporal del estreñimiento)
Se recomienda consultar con el médico o farmacéutico si padece de los riñones o si el laxante contiene fosfatos, potasio o magnesio. Si sufre de dolor de estómago, náuseas o vómitos.

h. Descongestionantes nasales (alivio temporal de la congestión nasal)
Se recomienda consultar con su médico o farmacéutico si sufre del corazón, de la tiroides, de la próstata o tiene la presión alta o diabetes.

y. Deshabituación tabáquica con sustitutivos de la nicotina (alivio de los síntomas del ansia de fumar y la abstinencia)
Se recomienda consultar con el médico o farmacéutico si tiene la presión alta pero no está siendo tratado, sufre del corazón o ha sufrido recientemente un ataque al corazón o siente que el latido del corazón es irregular. (La nicotina puede aumentar la actividad cardiaca).
También si está en tratamiento antidepresivo o antiasmático o se le ha recetado algún otro medicamento sin nicotina para dejar de fumar.
No utilice sustitutivos de la nicotina si continúa fumando, inhalando tabaco en polvo o utiliza otros productos que contengan esta sustancia.

j. Medicamentos para el insomnio
Se recomienda consultar con el médico o farmacéutico si está tomando sedantes o tranquilizantes, sufre problemas respiratorios (enfisema. Bronquitis crónica, asma), problemas de la próstata o tiene glaucoma.
Evite tomar bebidas alcohólicas.

k. Analgésicos (alivio temporal de los dolores menores, pequeñas molestias y dolor de cabeza)
Se recomienda consultar con el médico o farmacéutico si consume 3 o más bebidas alcohólicas al día. Si toma también analgésicos EFP, ya que estos pueden incluir aspirina, ibuprofeno, ketoprofeno, naproxeno, paracetamol y salicilato de magnesio. Se recomienda leer el prospecto de estos productos.

l. Estimulantes (ayudan a combatir la fatiga física y mental)
Cuando se utilizan estos tipos de productos, se recomienda limitar el consumo de alimentos, bebidas y otras sustancias que contengan cafeína; ya que un exceso de esta puede causar nerviosismo, irritabilidad, insomnio e incluso acelerar el ritmo cardíaco.
Hay que tener en cuenta que las dosis recomendadas de estos productos suelen tener tanta cafeína como una taza de café.

m. anticoagulantes orales
Consulte siempre a su médico antes de tomar cualquier otro medicamento.
Muchos medicamentos pueden interaccionar a él, aumentado o reduciendo el efecto del anticoagulante.
Se debe limitar el consumo de alimentos ricos en vitamina K, como por ejemplo los espárragos, las espinacas, la lechuga, el brócoli, la col y las acelgas.
Puede encontrar más información en el documento del CedimCat: Tratamiento anticoagulante oral.

n. antiinfecciosos

  • Antibióticos: hay que seguir correctamente las pautas y la duración del tratamiento. Las tetraciclinas y las quinolonas (medicamentos utilizados en infecciones orales y gastrointestinales) no deben administrarse conjuntamente con alimentos ricos en calcio y hierro ya que afectan a su absorción.
  • Griseofulvina (antifúngico): se debe tomar después de las comidas.

5. ¿Qué significa tener precauciones especiales con la administración de un determinado medicamento?

Como se ha citado anteriormente, los alimentos pueden interferir con los medicamentos y hay algunos tipos de alimentos o bebidas que deben ser evitados en caso de tomar un determinado medicamento. Toma de medicamentos:

  • en ayunas: significa que el medicamento debe tomarse al menos una hora antes de comer, o dos horas después ya que su absorción podría verse disminuida. Es el caso por ejemplos de algunos antibióticos, como la amoxicilina o las tetraciclinas, y también de la teofilina.
  • con las comidas: el medicamento debe tomarse inmediatamente después de comer para evitar las molestias digestivas que pueda causar (como algunos antiinflamatorios) o en algunos casos para mejorar su absorción (como la griseofulvina o la lovastatina).

6. ¿Qué alimentos o bebidas debo evitar?

  • Siempre se debe evitar el consumo de bebidas alcohólicas junto con cualquier medicamento.
  • Evitar el zumo de pomelo ya que interfiere con bastantes medicamentos como los antagonistas del calcio, algunas benzodiazepinas, los hipolipemiantes del tipo atorvastatina, lovastatina y simvastatina, el saquinavir y la ciclosporina.
  • Los alimentos ricos en vitamina K están contraindicados en los casos de tratamiento con Sintrom o Aldocumar®.
  • Para más información puede consultar el documento¿Como pueden afectar los alimentos a nuestro tratamiento farmacológico? 

7. ¿Qué debo saber si estoy tomando la hierba de San Juan (Hypericum perforatum)?

Como se ha dicho anteriormente la hierba de San Juan, que actualmente está muy de moda por sus propiedades antidepresivas interfiere con varios medicamentos. Esta aumenta su eliminación lo que puede hacer disminuir su eficacia. Por lo tanto se recomienda evitar el uso simultáneo de la hierba de San Juan con alguno de los medicamentos siguientes:

  • alprazolam
  • amitriptilina
  • anticoagulantes orales
  • ciclosporina
  • digoxina
  • etinilestradiol
  • indinavir
  • metadona
  • simvastatina
  • pravastatina
  • tacrolimus
  • teofilina

Bibliografía consultada

  1. Amarilles P, Giraldo NA, Faus MJ. Interacciones medicamentosas: aproximación para establecer y evaluar su relevancia clínica. Med Clin (Barc) 2007;129(1):27-35.
  2. Morales-Olivas FJ, Estan L. Interacciones medicamentosas. Nuevos aspectos. Med Clin (Barc) 2006;127(7):269-75.
  3. Interacciones de medicamentos: Lo que usted debe saber. Disponible en: http://www.fda.gov/buyonlineguide/druginteractions-spanish.pdf.

Autora del documento

Rita Moreira Silva
Centre d'Informació de Medicaments
Servei de Farmàcia
Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona

 

¿Qué son los medicamentos genéricos?

Consultar toda la información en: http://www20.gencat.cat/portal/site/salut

Reacciones adversas a los medicamentos

En principio los medicamentos están diseñados con el objetivo de conseguir beneficios para la salud. Sin embargo, no son inocuos y pueden producir perjuicios para la salud de diversa gravedad. A menudo sólo se trata de pequeñas molestias tolerables, pero en ocasiones obligan a abandonar el tratamiento y en algún caso pueden llegar a poner en peligro la salud del paciente. Cada medicamento tiene su perfil de seguridad que el médico y el farmacéutico conocen. Además el prospecto se detallan los efectos secundarios más frecuentemente relacionados con el medicamento para poder identificarlos en caso de que se presenten. 

¿Qué es una reacción adversa?

Es cualquier respuesta nociva y no intencionada que se produce cuando se administra un medicamento a las dosis utilizadas normalmente en el ser humano, pero también incluye las consecuencias perjudiciales derivadas de la dependencia, el abuso, y el uso incorrecto de los medicamentos.
Una reacción adversa grave es cualquier ...

  • que sea mortal,
  • que pueda poner en peligro la vida,
  • que implique una incapacidad o una invalidez,
  • que tenga como consecuencia la hospitalización o la prolongación de la hospitalización.

¿Qué es la farmacovigilancia?

Es una actividad de salud pública que tiene como objetivos identificar, cuantificar, evaluar y prevenir los riesgos asociados con el uso de los medicamentos comercializados.

Antes de que aparezca un medicamento en el mercado, debe ser autorizado obligatoriamente por el Ministerio de Sanidad y Consumo. Previamente al proceso de autorización, es necesario que se estudien sus efectos, tanto los beneficiosos como los posibles efectos adversos que pueda producir. Este tipo de estudios se denominan ensayos clínicos. Sin embargo, los ensayos clínicos tienen ciertas limitaciones, ya que se hacen en pocos pacientes, durante un período de tiempo limitado y con una población seleccionada (normalmente no se incluyen niños, ni mujeres embarazadas, ni personas mayores). Es por este motivo que algunos efectos adversos como por ejemplo los poco frecuentes, o los que aparecen después del uso continuado, no se manifiestan hasta que el medicamento se comercializa y se utiliza en la población general en un gran número de pacientes y en las condiciones de la práctica habitual. Para detectar estos efectos adversos existe una red llamada Sistema de Farmacovigilancia.

Todos los agentes implicados en la utilización de medicamentos (laboratorios farmacéuticos, autoridades sanitarias, médicos, farmacéuticos, personal de enfermería y pacientes o sus cuidadores) tienen la responsabilidad de compartir la máxima información, a fin de hacer un uso óptimo y poder identificar, lo antes posible, las reacciones adversas graves o desconocidas en el momento de su autorización, lo que permitirá poder prevenir o reducir la frecuencia y gravedad.  

Las notificaciones de reacciones adversas

El Sistema Español de Farmacovigilancia (SEFV) integrado por 17 centros autonómicos que trabajan con un método común, tiene los objetivos de recoger, evaluar y registrar las sospechas de reacciones adversas a los medicamentos, notificadas por los profesionales sanitarios, y tratar de identificar de forma precoz los posibles riesgos asociados al uso de los medicamentos.  

¿Quién puede notificar las reacciones adversas a los medicamentos?

Todos los profesionales sanitarios que, en su ejercicio profesional, sospechen que se ha producido una reacción adversa a un medicamento en un paciente, en el ámbito de Cataluña.

No se aceptan las notificaciones hechas directamente por los pacientes, ya que es necesario una interpretación clínica de los acontecimientos. Los pacientes que crean estar afectados por una reacción adversa a un medicamento deben consultar a su médico o farmacéutico, porque pueden ayudar a solucionar el problema, decidir si se trata de una reacción adversa y hacer la comunicación a las autoridades sanitarias si lo consideran oportuno.  

¿Qué se tiene que notificar?

  • Todas las sospechas de reacciones en pacientes tratados con fármacos de reciente introducción en la terapéutica.
  • Todas las sospechas de reacciones desconocidas o inesperadas.
  • Todas las sospechas de reacciones que sean mortales, que pongan en peligro la vida del paciente, que provoquen ingreso en el hospital o que alarguen la estancia hospitalaria, así como las malformaciones congénitas y los efectos irreversibles. 
  • Todas las sospechas de reacciones adversas derivadas del uso de medicamentos en indicaciones no autorizadas y las causadas por errores de medicación, siempre que comporten un daño al enfermo.

¿Cómo funciona el sistema?

Cuando las notificaciones llegan a los centros autonómicos de farmacovigilancia, se codifican, se evalúan y se registran en una base de datos común que se llama FEDRA (Farmacovigilancia Española Datos de Reacciones adversas). Este proceso se lleva a cabo de tal manera que siempre queda garantizada la confidencialidad de los datos, tanto las del paciente como las del notificador.

La información vertida en la base de datos FEDRA se evalúa periódicamente, a fin de identificar de forma precoz los posibles problemas de seguridad derivados del uso de medicamentos.

A partir de estas informaciones, el Comité de Seguridad de Medicamentos de la Agencia Española del Medicamento, del Ministerio de Sanidad y Consumo se toman decisiones que pueden ir desde la modificación de las condiciones de uso del medicamento, hasta su retirada del mercado. 

¿Cómo puede contribuir a reducir el riesgo de padecer reacciones adversas a los medicamentos?

  • No tome ningún medicamento que no sea una especialidad farmacéutica publicitaria (EFP), sin que haya sido prescrito por un médico.
  • Incluso en el caso de las EFP, pida consejo al farmacéutico. Si los síntomas continúan o su estado empeora consulte a su médico.
  • Informe siempre que vaya a su médico / s de todos los medicamentos que toma o ha tomado recientemente (también hierbas medicinales, vitaminas, suplementos dietéticos, homeopatía, etc).
  • Lea y conserve el prospecto del medicamento.
  • Conserve los medicamentos en su embalaje original. Además de proteger el medicamento, el embalaje contiene información importante como la caducidad, el lote, si se ha de guardar en nevera, etc
  • En caso de embarazo, lactancia materna, presencia de enfermedades crónicas o si se trata de niños, consulte siempre al médico antes de tomar ningún medicamento, aunque sea una EFP.
  • Evite el consumo de alcohol cuando esté tomando medicamentos porque puede afectar a su capacidad de reacción por ejemplo en la conducción de vehículos o en la realización de otras actividades peligrosas.
  • No tome dosis superiores o inferiores a las que le ha recetado el médico.
  • No abandone el tratamiento antes de lo que le ha prescrito el médico aunque se encuentre mejor.
  • Si al finalizar el tratamiento aún no se encuentra bien, no prolongue el tratamiento por su cuenta sin consultar con el médico.

 

Cumplimiento terapéutico

¿Qué es el cumplimiento terapéutico?

El cumplimiento ("adherence" en inglés) es un concepto amplio que se refiere al grado con que el paciente sigue el compromiso o pacto hecho con los profesionales de la salud (médicos, enfermeros, farmacéuticos, etc) que lo atienden, por en cuanto a los medicamentos que debe tomar, en el seguimiento de una dieta o los cambios en el estilo de vida en general. Este documento se centra en el cumplimiento del tratamiento con medicamentos, que llamamos CUMPLIMIENTOTERAPÉUTICO.

Desde hace muchos años, el cumplimiento terapéutico es una preocupación entre los profesionales de la salud, ya que los estudios demuestran que el grado de cumplimiento entre la población no puede considerarse suficientemente bueno. En general, está demostrado que cerca de la mitad de los pacientes no siguen las recomendaciones de los profesionales de la salud, lo que suele traducirse en un mal control de la enfermedad.

El objetivo de los profesionales de la salud (médicos, enfermeras, farmacéuticos, etc) es conseguir el máximo grado de cumplimiento entre los pacientes, a fin de obtener la máxima eficacia de los tratamientos y un buen control de la enfermedad.

¿En qué casos se puede decir que no hay un buen cumplimiento terapéutico?

A continuación, presentamos algunas de las situaciones en las que se considera que el cumplimiento terapéutico no es el óptimo y que, por lo tanto, se deberían corregir:

  • Cuando no se toma el medicamento recomendado o se toma otro distinto en su lugar.
  • Cuando se olvida tomar alguna dosis de medicamento, aunque sea un solo día.
  • Cuando se toman dosis más grandes o más pequeñas de las aconsejadas.
  • Cuando no se toma el medicamento a las horas indicadas.
  • Cuando se toma el medicamento, pero de manera incorrecta, sin seguir las recomendaciones indicadas.

¿Qué consecuencias puede tener un insuficiente cumplimiento terapéutico?

No seguir las recomendaciones de los profesionales de la salud puede tener las siguientes implicaciones:

  • Dificultades en el seguimiento de una enfermedad, ya que los médicos o los enfermeros pueden creer que el paciente, a pesar de tomar los medicamentos o hacer una dieta, no logra tener la enfermedad bien controlada. Para controlarla, puede que se le receten otros medicamentos y así aumente la complejidad del tratamiento y, al mismo tiempo, el riesgo de aparición de efectos secundarios.
  • Falta de la eficacia de las recomendaciones de los profesionales de la salud, o al menos disminución de la eficacia que se esperaría. Esto puede derivar en recaídas e incluso en ingresos hospitalarios. No tomar correctamente los medicamentos también puede provocar un aumento de la dependencia a estos, un aumento de la resistencia a antibióticos y antivirales o incluso accidentes.
  • Despilfarro de recursos, ya que el sistema sanitario (o el mismo paciente) está pagando unos medicamentos que en realidad no se toman, o que se toman de manera incorrecta.

¿Qué podemos hacer los pacientes para mejorar el cumplimiento terapéutico?

Lo más importante de todo, para conseguir una buen cumplimiento terapéutico, es que tengamos una buena relación con los profesionales de la salud (médicos, enfermeros, farmacéuticos, etc). Debemos sentir que podemos confiar en ellos, que podemos hablar con ellos abiertamente, preguntarle todas las dudas que tengamos, decirle lo que nos preocupa, lo que no nos parece bien, etc Esto no quiere decir que tenga que haber una relación de amistad, pero sí una relación de confianza.

En el momento en que los profesionales de la salud hacen una recomendación de tratamiento, de dieta, de estilo de vida ... los pacientes tenemos la decisión final sobre esta recomendación, ya que en realidad tenemos derecho a decidir si la seguimos o no. Pero debemos ser conscientes de que nos lo han hecho para nuestro propio beneficio. Por tanto, en caso de no estar de acuerdo con la recomendación, con el medicamento, etc, y de creer que realmente no nos lo tomaremos, lo que deberíamos hacer es decirlo en ese mismo momento, en la consulta. De esta manera, podrán tratar de darnos una recomendación diferente, que quizá se adapte mejor a nuestras preferencias, y que también aporte beneficios para nuestra salud.

Cuando los profesionales de la salud indican un medicamento o bien recomiendan una dieta o un determinado estilo de vida, es conveniente que lo hagan de acuerdo con el paciente, y no que le den una orden que él debe cumplir. Por tanto, es fundamental que el paciente exprese abiertamente y con confianza su opinión. Esto facilitará que le recomienden lo que mejor se adapte a su situación personal.

A continuación, se ofrecen algunos consejos que nos podrán ayudar a mejorar nuestro cumplimiento terapéutico:

pastillas

- Pedir al profesional de la salud que nos atiende que nos dé el máximo posible de información sobre nuestra enfermedad, o sobre cómo funciona el medicamento que nos ha recomendado. Esto nos ayudará a entender la importancia de realizar correctamente el tratamiento.

- Pedirle que simplifique nuestro tratamiento tanto como pueda, y que nos recete el mínimo número de fármacos que sea posible. Es evidente que cuanto menos fármacos tengan que tomar, más fácil será de tomarlos correctamente. También es conveniente que le explicamos nuestra rutina diaria, para que pueda adaptar el horario de tomas.

- Pedir que nos den instrucciones muy claras y asegurarnos de que las hemos entendido y que las podremos seguir.

Es fundamental que no dejemos la consulta hasta que no tengamos claro los siguientes puntos:

  • ¿Qué medicamentos debo tomar?
  • ¿Para que los debo tomar?
  • ¿Cuando los debo tomar?
  • ¿Cómo los debo tomar?
  • ¿Durante cuánto tiempo los debo tomar?

medecines

- Si es necesario, podemos pedir la información por escrito (por ejemplo, nos pueden facilitar nuestro plan de medicación personalizado, que es una especie de horario con la lista de medicamentos, las horas en que se deben tomar, la imagen de la presentación de los medicamentos, etc). También nos lo podemos hacer nosotros mismos a través del enlace situado en la página principal de esta misma web www.cedimcat.info.

- A menudo al hablar con conocidos, vecinos, amigos, familiares, etc pueden surgir hacernos miedos o prejuicios contra algún medicamento y que decidimos dejarlo de tomar. También puede ser que tengamos la sensación de estar sufriendo algún efecto secundario por algún medicamento y que no queramos tomarlo más. Hay que explicar todo esto con confianza a un profesional de la salud para acordar qué es lo mejor que hacer en cada caso.

- Si nos hacemos un lío con los medicamentos o con los horarios, podemos pedir a algún familiar o amigo que nos acompañe para que también le expliquen el tratamiento.

pastillero- Si somos personas mayores, tomamos un número elevado de medicamentos y disponemos de poco ayuda en casa, podemos usar una herramienta llamada sistema personalizado de dosificación (SPD) que consiste en unos cartones semanales que nos prepararán en la farmacia donde hay dispuestos los diferentes comprimidos, cápsulas, etc por horas y días de la semana. Podemos pedirlo en la mayoría de farmacias. También podemos encontrar pastilleros que nos ayudan para que nosotros mismos organizamos la medicación semanalmente.
rellotge

- Si nos resulta difícil de recordarnos de tomar los medicamentos, podemos utilizar alarmas, despertadores, notas recordatorias, o bien simplemente dejarlos en lugares bien visibles (en la cocina, en la mesilla de noche), etc Otro truco puede ser intentar hacer coincidir las tomas de los medicamentos con las comidas, pero antes hay que preguntamos al médico o farmacéutico si son medicamentos que se puedan tomar junto con alimentos.

En realidad, es normal que nos encontramos con dificultades a la hora de seguir correctamente las recomendaciones de los profesionales de la salud. Es algo que le pasa a la mayoría de gente. Pero el hecho de que sea normal o habitual, no quiere decir que no sea un motivo de preocupación. Debe preocuparnos y debemos hacer todo lo que podamos para superar estas dificultades.

Seguir estos consejos nos podrá ayudar. Pero estas son sólo algunas de las posibles soluciones, hay muchas más, que variarán según la persona. En cualquier caso, siempre que tengamos la sensación de que nos cuesta hacer correctamente el tratamiento, seguir una dieta, etc, es necesario que lo explicamos con confianza al médico, enfermero o farmacéutico, los cuales nos orientarán y aconsejarán sobre qué podemos hacer para solucionarlo. 

Resumen de los consejos para mejorar el cumplimiento terapéutico

  • Es importante que conozcamos bien nuestra enfermedad y cómo funcionan los medicamentos que debemos tomar.
  • Nos será de ayuda que el médico nos recete el mínimo número de fármacos posible.
  • Es conveniente que explicamos al médico nuestra rutina diaria para que pueda adaptar el horario de tomas.
  • No deberíamos marchar de la consulta hasta tener claros los siguientes puntos: ¿qué medicamentos debo tomar?, ¿para qué?, ¿cuando los de he tomar?, ¿cómo?, ¿hasta cuando los debo tomar?
  • Podemos pedir nuestro plan de medicación personalizado por escrito o hacerlo nosotros mismos a través de la web www.cedimcat.info.
  • Hay que explicamos con confianza a los profesionales de la salud (médicos, enfermeros, farmacéuticos ...) todas las dudas, los miedos o los problemas que nos surjan respecto de los medicamentos.
  • Nos será de ayuda que vamos al médico acompañados de algún familiar o amigo en caso de que no nos acabamos de aclarar con los medicamentos y los horarios.
  • Podemos solicitar un sistema personalizado de dosificación en la farmacia si vivimos solos, tomamos muchos medicamentos o necesitamos un poco de ayuda con los medicamentos y los horarios de presas.
  • Es recomendable que utilizamos sistemas que nos ayuden a acordarnos de tomar los medicamentos (alarmas, dejarlos en lugares visibles, etc).

Folleto informativo

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pdfDescargar en formato pdf el folleto informativo sobre el cumplimiento terapéutico .

Bibliografía consultada

  1. Medicines adherence. Involving patients in decisions about prescribed medicines and supporting adherence. NICE clinical guideline 2009; 76.
  2. Amado E. El cumplimiento terapéutico. Revista Clínica Electrónica en Atención Primaria 2008; 15.
  3. Bonafont X, Costa J. Adherència al tractament farmacològic. Butlletí d’informació terapèutica. 2004; 16 (3): 9-14 [ISSN 0213-7801. ISSN 1579-9441 (Internet)].

Autora del Documento

Eva Llovet i Traveset
Centre d'Informació de Medicaments
C.A.P. Mútua de Terrassa

 

Automedicación

La automedicación es la utilización de medicamentos por iniciativa propia sin ninguna intervención por parte del médico (ni en el diagnóstico de la enfermedad, ni en la prescripción o supervisión del tratamiento).

La automedicación responsable puede ser conveniente si se utiliza para tratar síntomas menores como el dolor, la fiebre, la acidez de estómago, el resfriado, etc y durante un tiempo limitado. De hecho existen medicamentos que no necesitan receta médica y que se pueden comprar en la farmacia.

Aun así, que un medicamento no requiera receta médica para su dispensación, no quiere decir que sea inocuo y no pueda resultar perjudicial en determinadas situaciones ya que no deja de ser un medicamento. Por lo tanto ante la duda se debe consultar al médico.

Un caso diferente sería la automedicación con medicamentos que requieren receta y que por tanto deben ser prescritos por un médico. Esta es una práctica desaconsejada. Un ejemplo sería la toma de antibióticos sin prescripción médica ante la sospecha de una infección. Los antibióticos no se deben tomar nunca por propia iniciativa sin la supervisión de un médico.

La automedicación sin control médico o farmacéutico conlleva una serie de riesgos para la salud que en muchos casos son desconocidos por los ciudadanos:

  • Toxicidad: efectos secundarios, reacciones adversas y en algún caso intoxicaci.
  • Falta de efectividad porque se utilizan en situaciones en las que no están indicados. Por ejemplo, a veces se toman antibióticos para tratar procesos víricos ante los que no son efectivos.
  • Dependencia o adicción.
  • Enmascaramiento de procesos clínicos graves y por tanto retraso en el diagnóstico y tratamiento.
  • Interacciones con otros medicamentos o alimentos que la persona está tomando. Puede haber una potenciación o disminución del efecto del medicamento.
  • Resistencias a los antibióticos. El uso excesivo de antibióticos puede hacer que los microorganismos desarrollen mecanismos de defensa ante estos medicamentos de forma que dejen de ser eficaces. Consulte el documento Uso correcto de los antibióticos.

Estos riesgos se pueden evitar siguiendo unos consejos básicos sobre la automedicación:

  1. No tome ningún medicamento que tenga que ser prescrito por un médico sin su supervisión.
  2. En el caso de los medicamentos que no requieren receta médica, pida consejo al farmacéutico.
  3. En caso de embarazo, lactancia materna, presencia de enfermedades crónicas o si se trata de niños, consulte siempre al médico antes de tomar ningún medicamento.
  4. La automedicación debe tener una duración razonable. Si los síntomas continúan o su estado empeora consulte a su médico.
  5. Informe a su médico / s de todos los medicamentos que toma o ha tomado (también hierbas medicinales, vitaminas, suplementos dietéticos, homeopatía, etc).
  6. Lea y conserve el prospecto de todos los medicamentos. Es importante saber que se toma, porque se lo toma y cómo y cuándo se debe tomar.
  7. Conserve los medicamentos en su embalaje original. Este contiene información importante como la caducidad, el lote, si se ha de guardar en nevera, etc Además el embalaje protege el medicamento y garantiza su adecuada conservación.
  8. Evite el consumo de alcohol cuando esté tomando medicamentos porque puede afectar a su capacidad de reacción por ejemplo en la conducción de vehículos o en la realización de otras actividades peligrosas.

Y recuerde: Ante cualquier duda sobre su medicación consulte a su médico o farmacéutico.

Bibliografía consultada 

  1. Automedicación: riesgos y beneficios. CADIME (Centro Andaluz de Información de Medicamentos) 1996 [cited 2009; Available from:
    http://www.easp.es/web/documentos/BTA/00001215documento.pdf.
  2. L'automédication (EurekaSanté: L'information médicale grand public de référence). Vidal [cited Maig 2009; Available from: http://www.eurekasante.fr/medicaments/automedication.html.
  3. Bradley, C. and A. Blenkinsopp, Over the counter drugs. The future for self medication. BMJ, 1996. 312(7034): p. 835-7.
  4. Puuillard, L'automedication. Rapport adopté lors de la session du Conseil national de l’Ordre des médecins. Février 2001. Dr. Jean Pouillard., 2001.

Autora del documento

Laia Robert Sabaté
CedimCat
Centre d'Informació de Medicaments de Catalunya

 

Fuentes de información sobre medicamentos en internet

La expansión de Internet ha proporcionado el acceso en tiempo útil a una gran cantidad de información que, utilizada con criterio, puede ser de extrema utilidad. Sin embargo, esta inmensa "biblioteca virtual" puede ser a la hora útil y peligrosa. La calidad de la información disponible en Internet es muy variable y los riesgos que conlleva la desinformación son elevados.

Una fuente o herramienta ideal de información sobre medicamentos debe tener las siguientes características:

  • Precisa, actualizada, fiable y de fácil manejo.
  • Accesible en cuanto a lenguaje, formato y tono.
  • Informativa sobre enfermedades y tratamientos, y que destaque el balance entre los beneficios de un tratamiento y sus efectos adversos.
  • Disponible en el momento de la consulta y consistente con el mejor consejo.
  • Enlazada a otras fuentes de consejos e información fidedignos y consistentes.
  • Con posibilidad de adaptación o personalización a las necesidades del usuario.

Se detallan a continuación una serie de de direcciones electrónicas de algunas webs biomédicas que hemos considerado de gran utilidad para el consumidor que busca información precisa sobre un determinado medicamento y/o enfermedad u otras:

  • Clínica Mayo: web de la prestigiosa Clínica Mayo de los EEUU. donde, además de información técnica sobre medicamentos, plantas medicinales y suplementos, se puede consultar información sobre enfermedades. Disponible sólo en inglés.
  • Electronic Medicines Compendium: compendio electrónico de medicamentos que permite acceder a los prospectos (disponible también en versión adaptada a personas ciegas) y fichas técnicas de los medicamentos. Disponible sólo en inglés.
  • Center for Drug Evaluation and Research: web gestionada por la División de Información de Medicamentos de la FDA (Food and Drug Administration de los EEUU.), que proporciona acceso a información sobre medicamentos específicos además de otra información de interés. Disponible sólo en inglés.
  • The Internet Drug Index: recurso médico online acreditado por la FDA que proporciona información actualizada y detallada sobre medicamentos de marca y genéricos. También proporciona información sobre enfermedades. Disponible sólo en inglés.
  • Medline Plus: recopilación de información en temas de salud muy fiable, proveniente de fuentes autorizadas como la Biblioteca Nacional de Medicina o los Institutos Nacionales de la Salud de los EEUU. Ofrece además información sobre medicamentos, una enciclopedia médica ilustrada, programas interactivos para el paciente y las más recientes noticias de salud. Disponible en inglés y en castellano.
  • Universidad de los Pacientes: página Web de la Biblioteca Josep Laporte y la Universidad Autónoma de Barcelona, en colaboración con el Departamento de Salud de la Generalidad de Cataluña. Tiene como objetivo desarrollar actividades de información, formación e incluso investigación para pacientes, familiares, personas que cuidan enfermos, voluntarios y ciudadanos en general, interesados ​​en temas de salud y sanidad. Disponible en castellano y en catalán.
  • Aliança Internacional d'Organitzacions de Pacients: se pueden encontrar todos los organismos asociados y sus respectivos enlaces a información específica sobre la enfermedad y/o su tratamiento. Disponible sólo en inglés.
  • Clínica Universitaria de Navarra: página web donde se puede encontrar información sobre medicamentos en la llamada Enciclopedia de medicamentos, así como también sobre enfermedades. Disponible en castellano. 
  • Patient UK: web británica creada por PIP (Patient Information Publications) y EMIS (Egton Medical Information Systems) con información sobre salud, enfermedades y temas relacionados de calidad y comprensible. Disponible sólo en inglés.
  • Informed Health Online: web del Institute for Quality and Efficiency in Health Care que pertenece al sistema sanitario alemán. Dispone de información sobre salud independiente, objetiva y basada en la evidencia. Disponible en inglés y alemán.

Fuentes consultadas

  • Drug Information for consumers and patients – a review of the research. Publications of Nacional Agency for Medicines, Finland. 2006.
  • Dickinson D, Raynor DK. Ask the patients ; they may want to know more than you think. BMJ 2003;327(7419):861.

Autora del documento

Rita Moreira Silva
Centre d'Informació de Medicaments
Servei de Farmàcia
Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona

 

El botiquín escolar

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