facebook    facebook icon-bm-32-delicious   slideshare    “Mail”

Introducción

Desde el nacimiento hasta la pubertad, que tiene lugar alrededor de los 14 años, se produce una maduración progresiva de los diferentes órganos del ser humano. Así, los niños son inmaduros física, fisiológica y emocionalmente. Esta inmadurez condiciona el comportamiento del fármaco dentro del organismo, y por lo tanto hace diferentes a los niños de los adultos a la hora de administrar los medicamentos.

Administrar medicamentos a los niños no es una tarea fácil ni mucho menos divertida. Por otra parte la dosificación de los medicamentos en los niños pequeños se hace normalmente según el peso por lo que la necesidad de realizar cálculos en cada caso aumenta el riesgo de errores de medicación.

El presente documento proporciona recomendaciones y técnicas para facilitar la tarea de administrar medicamentos a los niños de una forma segura, eficaz y menos complicada posible para los padres y los cuidadores.

A. Recomendaciones generales

A.1. Evite el uso de medicamentos cuando no está justificado

  • La automedicación y el incumplimiento (por ejemplo no respetar los horarios prescritos o suspender un antibiótico antes de completar duración del tratamiento establecida por el médico) son prácticas muy difundidas en general y lamentablemente también en el caso de los niños. Además de combatir esta práctica, es conveniente no tomar medicamentos delante de los niños ni decirles nunca lo "bueno" que es este o aquel otro jarabe. Hacer partícipe al niño de su tratamiento y de su enfermedad, contribuirá a que adquiera conciencia de que está tomando un determinado medicamento, evitando que lo tome por su cuenta.
  • Se recomienda consultar con su médico o farmacéutico siempre que no esté seguro de que los síntomas que presenta su hijo requieran tratamiento farmacológico, y en caso de que lo necesite es fundamental conocer lo siguiente:

A.2. Conozca el medicamento que le administra

  • Nombre del medicamento y para qué sirve. Para poder evitar errores de medicación es importante que conozca el medicamento que va a administrarle a su hijo. Normalmente encontrará esta información en el prospecto que acompaña al medicamento. En caso de que no encuentre o no comprenda alguna información, consulte a su médico o farmacéutico.
  • Contraindicaciones del medicamento así como interacciones importantes con otros medicamentos que su hijo esté tomando, o con los alimentos. Las contraindicaciones son situaciones o condiciones en las que el medicamento puede resultar perjudicial. Es importante por tanto informar al médico farmacéutico de las alergias, otras enfermedades que su hijo padece, así como de aquellos medicamentos que su hijo está tomando de forma regular.
  • La dosis, la frecuencia de administración y la duración del tratamiento. Es importante asegurarse de que la dosis administrada es la correcta teniendo en cuenta la edad y el peso de su hijo. Si tiene alguna duda, confirme la dosis con su médico o farmacéutico antes de administrarlo.
  • Vía de administración. Lo más habitual es la vía oral, inhalada, ótica (en los oídos), oftálmica (en los ojos), rectal (en el recto), tópica (sobre la piel) o inyectada ya sea por vía intramuscular (en el músculo) o intravenosa (en la vena). Conviene recordar que la dosis de un mismo medicamento suele ser diferente para cada vía de administración.
  • Precauciones especiales de administración, por ejemplo tomar con las comidas o con el estómago vacío u otros.

Efectos adversos al medicamento.

Los medicamentos no están libres de efectos indeseables. Cuando se administra un medicamento por primera vez, es recomendable estar un poco alerta a la posible aparición de efectos adversos. Con frecuencia, y siempre que esté justificado, su médico o farmacéutico le alertarán de los efectos adversos más frecuentes.

La mayoría de los efectos adversos son leves, pero si nota que su hijo presenta dificultad para respirar o hace un silbido al respirar, o sufre un dolor agudo después de tomar la medicación, procure inmediatamente atención médica llamando a algún servicio de Urgencias Médicas o dirigiéndose al Servicio de Urgencias de un Hospital. Estos pueden ser síntomas de anafilaxia, una reacción alérgica grave a una determinada sustancia (ciertos medicamentos, alimentos o picaduras de insectos) que pueden poner en peligro la vida de su hijo.

Si después de la administración del medicamento, su hijo presenta erupciones cutáneas, urticaria, vómitos o diarrea, comuniquese lo antes posible a su médico o farmacéutico que le indicarán como proceder.

A.3. Conservación y almacenamiento de los medicamentos

  • Es fundamental respetar las condiciones de almacenamiento correcto de medicamentos, particularmente y por motivos de seguridad, cuando hay niños en casa. Por otra parte hay que tener en cuenta que si el medicamento se conserva en condiciones distintas a las recomendadas, no se puede garantizar la caducidad expresada en el envase.
  • Algunos medicamentos deben refrigerarse y vienen identificados con un símbolo (T) en l¡envàs que significa que deben conservarse en nevera entre 2 ºC y 8ºC. El resto, pueden ser guardados en un lugar fresco y seco, alejados de la exposición directa a la luz solar.
  • Todos los medicamentos deberían guardarse en su envase original en un lugar seco y cerrado con llave para que los niños no tengan acceso. Aunque los tapones de los envases "a prueba de niños" suelen ser difíciles de abrir incluso a para un adulto, debe asegurarse de que estén bien cerrados.

A.4. Caducidad y plazo de validez de los medicamentos una vez abiertos

  • La fecha de caducidad que aparece en el envase se refiere a la validez del producto intacto, antes de utilizarse por primera vez. Una vez sobrepasada la fecha de caducidad no se puede garantizar que el medicamento mantenga sus propiedades. Revise periódicamente las fechas de caducidad de los envases Su farmacia dispone de un contenedor de reciclaje de medicamentos caducados, no los tire a la basura.
  • En el caso de los niños son frecuentes las formas líquidas en envases multidosis como pueden ser jarabes o gotas. Una vez abierto el envase multidosis, el plazo de validez ya no es lo que señala la fecha de caducidad y por lo tanto lo más recomendable es que tire el medicamento restante una vez finalizado el tratamiento.

B. Técnicas para facilitar la correcta administración de medicamentos a los niños

B.1. Cómo medir correctamente la dosis de los medicamentos

  • Medicamentos líquidos.
    Las cucharas domésticas no son adecuadas para medir medicamentos, ya que el volumen real de una cuchara de líquido depende de sus características y es diferente para cada producto, por lo que se recomienda utilizar siempre la cuchara graduada o una jeringa, facilitada por el fabricante. Por lo tanto, deberá dirigirse a su farmacia en caso de que no disponga del instrumento de medida adecuado.
    Algunos medicamentos se venden en forma de polvo o granulado para ser reconstituidos con agua inmediatamente antes de ser administrados. Preste atención a la marca del frasco que indica el nivel hasta el que se debe añadir agua durante el proceso de reconstitución. Un error en la reconstitución llevará a un error en la dosis administrada y podría ser causa de fracaso del tratamiento o bien de toxicidad.
  • Medicamentos sólidos.
    En caso de que haya que administrar una porción de un comprimido (medio o un cuarto), utilice preferentemente comprimidos ranurados (con una marca que facilita la división del comprimido en dos partes exactamente iguales). En la farmacia encontrará dispositivos especiales para fraccionar más fácilmente (partidor de comprimidos). No se recomienda fraccionar el contenido de las cápsulas. En el caso de los supositorios, si es necesario fraccionarlos, hágalo longitudinalmente.

B.2. ¿Debe o puede tomarlo con algún alimento?

  • Si no se dice nada, el medicamento puede tomarse con o sin alimentos porque es indiferente. En el caso de los niños los alimentos pueden ayudar a enmascarar el sabor del medicamento facilitando su aceptación por el niño.
  • Si la recomendación es tomar el medicamento con las comidas o leche, significa que puede ser mal tolerado con el estómago vacío, o que la presencia de comida aumenta su capacidad de absorción en el tubo digestivo.
  • Si por el contrario se recomienda tomarlo en ayunas, significa que la presencia de alimentos puede impedir que el medicamento tenga el efecto deseado o retrase/reduzca su absorción. En este caso, es recomendable administrarlo 1 hora antes o bien 2 horas después de la comida.

B.3. Horario y frecuencia de administración

Es particularmente importante para medicamentos la frecuencia de administración de los que interfiera con el descanso nocturno, el horario escolar u otras actividades diarias. También resulta particularmente importante cumplir escrupulosamente con los horarios y la duración del tratamiento prescritos en caso de que se trate de antibióticos, y medicamentos que sufran variaciones a lo largo del día, para enfermedades crónicas u otros tratamientos especiales. Por ello es conveniente diseñar un horario para los medicamentos y horarios de comida que sea cómodo tanto para los padres y/o cuidadores como para el pequeño paciente. Así existen pequeñas ayudas que pueden facilitar esta tarea como pueden ser:

  • Uso de alarmas para recordar los horarios de administración de las dosis.
  • Facilitar la administración de los medicamentos en los entornos menos familiarizados con el tratamiento (escuela, actividades extraescolares, centros recreativos) entregando siempre información escrita y clara con el nombre del niño y del medicamento así como la dosis y horarios de administración, así cm copia de la receta del médico.
  • Organizar los medicamentos en paquetes de una semana y controlar semanalmente para asegurarse de que se han administrar todas las dosis.
  • Construir un Plan de Medicación personalizado con las horas a las que tiene que tomarlo y las dosis. El CedimCat le proporciona una herramienta para hacerloPlan de medicación personalizado.

B.4. Medicamentos con mal sabor o difíciles de tragar

Para superarlo pueden resultar útiles las siguientes recomendaciones:

  • Refrigerar los medicamentos antes del uso ya que algunos niños prefieren tomarlos fríos. Pregunte antes al farmacéutico si el medicamento que su hijo está tomando puede refrigerarse.
  • Mezclar el medicamento con una pequeña cantidad de líquido o con un alimento blando (como puré de manzanas o yogur) puede hacerlo más atractivo. La cantidad de alimento debe ser muy pequeña y debe asegurarse de que el niño tome toda la porción para que reciba la totalidad de la dosis. No es recomendable mezclar el medicamento en el biberón del bebé ya que es posible que éste no reciba la dosis completa si no termina el biberón. Pregunte al farmacéutico si el medicamento puede mezclarse con comida o con líquidos.
  • En caso de utilizar una jeringa, procure administrar el líquido en la parte interior de la mejilla del niño, donde no hay papilas gustativas sensibles a los sabores amargos, así como en la parte posterior de la lengua.
  • En el caso de dificultad para tragar medicamentos en comprimidos o cápsulas, se recomienda consultar a su farmacéutico por si existe alguna solución alternativa para que su hijo pueda tomar mas fácilmente.

B.5. Qué hacer si vomita la dosis administrada

Si el niño vomita o escupe el medicamento, no le dé otra dosis sin antes consultar el pediatra, que le indicará qué hacer en cada caso.

B.6. Componentes básicos de un botiquín infantil

  • Medicamentos. Deberá contener únicamente aquellos del tipo analgésico-antipirético, es decir para tratar el dolor y la fiebre; los más utilizados son las formulaciones infantiles del paracetamol (Termalgin®, Apiretal®, Febrectal® y sus genéricos) o del ibuprofeno (Dalsy®, Junifen®, Paidofebril®, Pirexin®, y sus genéricos). Asimismo también podrá tener algún preparado para la limpieza de la nariz de utilidad en caso de que el niño esté resfriado (por ejemplo solución salina fisiológica). Si el niño tiene una enfermedad crónica, el botiquín deberá incluir también los medicamentos que toma de forma habitual, pero siempre se seguirán las recomendaciones de almacenamiento seguro mencionadas anteriormente.
  • Termómetro.
  • Antiséptico para desinfectar y ayudar a curar las heridas (povidona yodada, agua oxigenada, etc).
  • Material de curas: gasas, tiritas y esparadrapo.

C. Fuentes consultadas

  1. Pumarada Prieto M. Medicamentos y niños. Sociedad de Pediatría de Asturias, Cantabria y Castilla y León. Disponible en:http://www.sccalp.org/padres/medicamentos.htm
  2. Danés Carreras I, Vallano Ferraz A, Cruz Sugrañes G, Juárez Giménez JC, Arnau de Bolós JM. Utilización de medicamentos y condiciones de uso en pediatria. An Esp Pediatr 2002;57(5):414-9.
  3. How to Give Medicine to Children. U.S. Food & drug Administration. Disponible en: http://www.fda.gov/opacom/lowlit/medchld.html.

Autora del documento

Rita Moreira Silva
Centre d’informació de medicaments
Servei de Farmàcia
Hospital de la Santa Creu i Sant Pau

 

Major de Can Caralleu, 1-7
08017 Barcelona.
 
 Aquesta adreça electrònica s'està protegint contra robots de correu brossa. Necessites JavaScript habilitat per veure-la.