facebook    facebook icon-bm-32-delicious   slideshare    “Mail”

¿Qué es una vacuna?

“Una vacuna es un medicamento que nos da protección contra futuras infecciones”

Una vacuna es un medicamento que se obtiene a partir de un microorganismo. Cuando se administra a una persona sana, hace que la persona produzca defensas contra éste. Si en un futuro esta persona entrara en contacto con el microorganismo contra el que ha sido vacunada, las defensas lo protegerían y no padecería la enfermedad.

La mayoría de vacunas protegen de una enfermedad concreta, pero también hay otros de combinadas que protegen de más de una enfermedad, como es el caso de la vacuna triple vírica (sarampión, parotiditis y rubeola) o la vacuna DTP (difteria, tétanos y tos ferina).

A. ¿Por qué son tan importantes las vacunas?

“Cada vez menos personas padecen enfermedades infecciosas graves gracias las vacunas”

Gracias a las vacunas, se han podido erradicar muchas enfermedades infecciosas que hace unos años producían grandes epidemias y muertes, como por ejemplo la viruela. Otras enfermedades, como el sarampión o la poliomielitis, aunque no se han erradicado del todo hay muy pocos casos.

Si dejáramos de vacunar, estas enfermedades se podrían volver a extender entre la población.

B. ¿Qué puede pasar si no nos vacunamos?

 “Es muy importante que nos vacunemos para protegernos de enfermedades y para evitar transmitirlas a otras personas”

Si no nos vacunamos y en alguna ocasión entramos en contacto con el microorganismo que causa la infección, podemos sufrir la enfermedad. Algunas de estas enfermedades pueden producir secuelas importantes o incluso la muerte.

Además, en caso de padecer la enfermedad, podemos transmitirla a otras personas y ocasionar un brote epidémico.

C. ¿Son peligrosos los microorganismos que contienen las vacunas?

“Los microorganismos que contienen las vacunas son capaces de activar nuestro sistema inmunitario, pero no tienen suficiente fuerza para producir la enfermedad”

Algunas vacunas están hechas a partir de microorganismos muertos o a partir de fragmentos o productos del microorganismo, como por ejemplo la vacuna contra el tétanos o contra la hepatitis B.

Otros están hechas a partir de gérmenes vivos pero que han sido atenuados y que por tanto no tienen suficiente fuerza para producir la enfermedad, pero sí la suficiente para activar nuestro sistema inmunitario. Es el caso de la vacuna triple vírica, por ejemplo.

D. ¿Las vacunas pueden ocasionar efectos secundarios graves?

“El riesgo de sufrir un efecto secundario grave de una vacuna es mucho menor que el riesgo de padecer la enfermedad si no nos vacunamos”

Las vacunas son medicamentos muy seguros. No obstante, algunas personas pueden experimentar algún efecto secundario, en general leve y pasajero, como puede ser fiebre, inflamación, enrojecimiento o dolor en la zona de la inyección. Las reacciones alérgicas a las vacunas u otros efectos secundarios graves son muy raros y aparecen en ocasiones contadas.

E. ¿Cuando hay que vacunarse?

“A los momentos que indica el calendario oficial de vacunaciones sistemáticas. Es muy importante que tanto los niños como los adultos conservamos nuestro carné de vacunación actualizado”

Las autoridades sanitarias clasifican las vacunas en "sistemáticas" y "no sistemáticas".

Las vacunas sistemáticas son las que están indicadas para toda la población, a partir de la edad infantil, y en Cataluña se aplican de acuerdo con lo Calendario de vacunaciones sistemáticas, que se puede consultar en este enlace.

Además, durante la edad adulta hay que vacunar en las siguientes situaciones:

  • Si durante la infancia no recibimos alguna vacuna porque todavía no estaba disponible (por ejemplo la vacuna contra la hepatitis A, si no hemos estado en contacto con el virus y no tenemos anticuerpos, por ejemplo las mujeres en edad fértil que tengan la intención quedar embarazadas deben vacunarse contra la rubéola en caso de que no las vacunas durante la infancia)
  • Si necesitamos alguna dosis de recuerdo (por ejemplo de la vacuna contra el tétanos)
  • Determinados grupos de población deben vacunarse contra la gripe (ver el punto "¿Qué personas y cuando deben vacunarse contra la gripe?")

Las vacunas no sistemáticas no están incluidas en el calendario de vacunaciones y sólo se aconsejan a ciertas personas (niños o adultos) o grupos de población que se encuentran en circunstancias concretas que los hacen más vulnerables a determinadas infecciones. Por ejemplo, trabajadores de escuelas o centros sanitarios, viajeros, etc

F. ¿Y si el calendario de vacunaciones del niño cambia?

“No hay que preocuparse de si hay cambios en el calendario de vacunas. El pediatra está al caso”

Las autoridades sanitarias pueden modificar el calendario de vacunaciones sistemáticas, si se descubren nuevas vacunas, si la situación epidemiológica en nuestro país cambia, etc

Cuando llevamos al niño al pediatra, él nos indicará qué vacunas hay que administrar al niño, en función de su edad y de los cambios que haya habido. Por eso es muy importante que mantengamos el carné vacunal del niño actualizado desde el momento de su nacimiento y que se muestra al pediatra.

G. ¿Qué personas y cuando deben vacunarse contra la gripe?

“En la actualidad, la vacuna contra la gripe es fundamental en determinados grupos de población”

Cada año, el Departamento de Salud pone en marcha la campaña de vacunación antigripal en Cataluña. La vacunación se realiza en los centros de salud, es gratuita y suele tener lugar durante los meses de octubre y noviembre, que es la época del año en que hay mayor riesgo de contraer la enfermedad.

La vacuna antigripal se dirige especialmente a las personas que tienen un alto riesgo de complicaciones en caso de padecer la gripe, como son:

  • Personas de 60 años de edad o más
  • Mujeres embarazadas
  • Adultos y niños con enfermedades crónicas
  • Personas que conviven con personas enfermas con riesgo de contraer la gripe
  • Niños y adolescentes (de los 6 meses a los 18 años) que hayan recibido tratamiento con ácido acetilsalicílico durante un periodo largo de tiempo

H. ¿Qué personas no deben vacunarse? Contraindicaciones de las vacunas

“Una vacuna está contraindicada cuando el riesgo de reacciones adversas debidas a la vacunación sea superior al riesgo de padecer la enfermedad si no nos vacunamos”

Circunstancias que no se aconseja la vacunación:

  • Alergia a algún componente de la vacuna (por ejemplo, los alérgicos al huevo no pueden vacunarse de la gripe)
  • Enfermedades infecciosas que cursan con fiebre alta y durante el periodo convalecencia
  • Enfermedades crónicas si en el momento de la vacunación la persona está descompensada
  • Durante el embarazo están contraindicadas las vacunas vivas atenuadas (triple vírica, antivaricel.la, fiebre amarilla, BCG, anticolérica, etc), excepto cuando el riesgo de infección inminente sea elevado. Las vacunas hechas a partir de microorganismos muertos no están contraindicadas, aunque se recomienda evitarlas durante el primer trimestre de embarazo
  • Personas con alteraciones inmunitarias (por ejemplo, personas que padecen leucemia u otras neoplasias, SIDA, personas que reciben tratamiento con corticoides, radioterapia u otros fármacos inmunosupresores)
  • Personas a las que se hayan administrado inmunoglobulinas o productos que los contengan (plasma, transfusiones sanguíneas, productos hemáticos, etc). Es necesario que esperen un determinado tiempo antes de ser vacunadas
  • Trastornos neurológicos: los niños que padecen una enfermedad neurológica no se les puede administrar la vacuna DTP (difteria, tétanos y tos ferina) hasta que se haya estabilizado la enfermedad
  • Otras enfermedades que cursan con inflamación (hepatitis, nefritis, tuberculosis)

I. ¿Qué personas se pueden vacunar? Falsas contraindicaciones

“Si tenemos dudas sobre si nos podemos vacunar o no, es necesario que lo consultamos con el médico”

No implica ningún riesgo vacunarse en las siguientes circunstancias:

  • Tratamiento con antibiótico
  • Enfermedad leve con diarrea y poca fiebre
  • Embarazo, si la vacuna está hecha a partir de microorganismos muertos y si ya nos encontramos en el segundo o tercer trimestre de embarazo.
  • Exposición reciente a la enfermedad infecciosa
  • Reacción leve a una dosis previa
  • Prematuridad
  • Lactancia
  • Historia de alergia inespecífica
  • Alergia a la penicilina
  • Historia familiar de muerte súbita

J. ¿Cómo hemos de conservar las vacunas?

“La mayoría de vacunas deben conservarse en la nevera”

Es muy importante que conservemos adecuadamente las vacunas, ya que de lo contrario pueden perder su efectividad.

La mayoría de vacunas deben conservarse en la nevera, ya que deben estar a una temperatura de entre 2ºC y 8ºC. Cuando adquirimos una vacuna en la farmacia para que nos la administren posteriormente en el centro de salud, debemos procurar tenerla el mínimo tiempo posible fuera de la nevera y, si es posible, mantenerla refrigerada durante el trayecto.

Algunas vacunas también deben protegerse de la luz, por eso es recomendable no sacarlas nunca de su envase.

También es necesario que nos fijamos muy bien en la fecha de caducidad ya que esta suele ser bastante corta.

Bibliografía consultada

  1. Alonso E, Batalla J, Bayas JM, Boldú M, Borràs E, Campins M, Carmona G, Corretger JM, Domínguez A, Godoy P, Martínez M, Moraga F, Morató L, Pineda V, Roca J, Gonzalo CR, Salleras L, Taberner JL, Urbiztondo L, Vidal J. Manual de Vacunacions. Quaderns de Salut Pública. 4ª ed. Barcelona: Direcció General de Salut Pública; 2006.
  2. Farmaceuticonline.com [document a internet]. Barcelona: Col·legi de Farmacèutics de Barcelona; c2000 [accès 4 de novembre de 2007]. Disponible a: http://www.farmaceuticonline.com 

Autora del documento

Eva LLobet Traveset
Centre d'Informació de Medicaments
C.A.P. Mútua de Terrassa

 

Major de Can Caralleu, 1-7
08017 Barcelona.
 
 Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.