El objetivo
básico de este documento es servir de instrumento
informativo para los pacientes que reciben tratamiento con
fármacos orales específicos para el tratamiento del
cáncer, llamados medicamentos citotóxicos orales.
Este documento pretende resolver de manera clara y comprensible las
preguntas y las dudas que estos pacientes se plantean habitualmente
y servir de ayuda en el manejo de su medicación. El
documento recoge las características globales de estos
tratamientos y las precauciones que se deben tener en cuenta.
Ahora bien, ante cualquier duda o problema, se recomienda contactar
con el profesional sanitario de referencia.
Actualmente
se dispone de una gran cantidad de medicamentos orales para el
tratamiento de diferentes tipos de cáncer. La mayoría
de estos medicamentos son dispensados desde los servicios de
farmacia de los hospitales, aunque algunos se dispensan desde las
oficinas de farmacia comunitaria.
Estos medicamentos actúan en las células bloqueando o
reduciendo la velocidad de división de las células
tumorales y, en consecuencia, disminuyendo el crecimiento del
tumor. En algunos casos, el tratamiento comporta la curación
de la enfermedad; en otros, se traduce en un aumento de la
esperanza de vida y en la mejora de la calidad.
¿Quién toma esta
medicación?
Estos tratamientos tienen como finalidad evitar la recaída
en la enfermedad o bien mejorar su pronóstico. Al mismo
tiempo, quieren mejorar la calidad de vida de pacientes que han
sido diagnosticados de algún tipo de cáncer. Cada vez
son más los pacientes que se pueden beneficiar de este tipo
de tratamientos; entre otros, quien ha sido diagnosticado de
cáncer de mama, cáncer de colon, cáncer de
pulmón, cáncer de riñón, cáncer
de hígado, de mieloma múltiple o de leucemias.
¿Qué medicamentos se utilizan?
A continuación, se expone una lista con los medicamentos
más relevantes que se utilizan actualmente. Hay que recordar
que esta no es una lista completa. En caso de necesitar más
información, hay que comentarlo con el profesional sanitario
de referencia.

Estos tratamientos se prescriben de forma individualizada por el médico especialista. A menudo son esquemas complejos desde el punto de vista de los pacientes:
Hay que destacar que, en general y como se describe más
adelante, son tratamientos asociados a efectos adversos
importantes, de forma que son necesarios un control
periódico y un seguimiento individualizado del médico
responsable.
Conservación
La mayoría de tratamientos se conservan a temperatura
ambiente, aunque en algunos casos la medicación se tiene que
conservar en la nevera (2 - 8 ºC). Es necesario que estos
medicamentos estén protegidos de la luz y de la humedad, y
se debe evitar guardarlos en la cocina o en el
baño.
Cómo y cuándo hay que administrar la
medicación
Es importante tomar siempre la medicación según la
dosis y la pauta indicada por el médico. Se recomienda que
las tomas de la medicación sean siempre a la misma hora.
Algunos fármacos se tienen que administrar en ayunas (una
hora antes o dos horas después de haber comido) mientras que
otros se tienen que tomar 20 o 30 minutos después de haber
comido.
En general y siempre que sea posible, la medicación se tiene
que administrar entera por vía oral y se tiene que tragar
con un vaso de agua, sin triturar los comprimidos ni abrir las
cápsulas. En caso de que no le sea posible tragarse la
medicación, debe consultar con el farmacéutico si la
puede triturar antes de tomarla.
Se debe limpiar las manos con agua y jabón antes y
después de la administración.
En caso de derrame o ruptura del medicamento, debe limpiar 3 veces
la superficie que haya contactado con el fármaco con agua y
jabón.
¿Qué hay que hacer si un día no me
tomo la medicación a la hora habitual?
En general, si se olvida una toma y el tratamiento es cada 24 horas
o cada 12 horas, hay un margen de 12 horas o 6 horas,
respectivamente, para poder tomarla. Si el tiempo transcurrido es
superior al indicado, debe dar la toma por perdida y continuar con
el mismo horario y la misma pauta. Nunca se tiene que doblar la
dosis del día siguiente para compensar.
¿Qué tengo que hacer si
vomito?
De forma general, se recomienda que no repita la dosis en caso de
vómito puntual. En caso de vómitos persistentes,
puede ser necesaria la prescripción de fármacos para
controlar este problema.
¿Qué tengo que hacer con los residuos
generados?
Deposite los residuos o los restos del medicamento o del envase en
el punto SIGRE de la farmacia más próxima o en la
farmacia de su hospital.
Hay
medicamentos, plantas medicinales y alimentos que pueden
interaccionar con los medicamentos citotóxicos orales,
aumentando o disminuyendo su efecto, y a la vez los medicamentos
citotóxicos orales también pueden aumentar o
disminuir los efectos de otros medicamentos.
Por este motivo, si se introduce un nuevo fármaco en su
tratamiento, debe consultar los efectos que puede tener.
La automedicación se desaconseja totalmente. A
continuación, se presentan algunos medicamentos que pueden
causar interacciones. En cualquier caso, debe consultar siempre con
su profesional sanitario de referencia antes de tomar algún
medicamento.
Antibióticos: eritromicina, claritromicina, rifampicina, telitromicina.
Antifúngicos: ketoconazol, itraconazol, voriconazol.
Antiepilépticos: fenitoína, fenobarbital, carbamazepina.
Antivirales: atazanavir, indinavir, nelfinavir, ritonavir, saquinavir.
Anticoagulantes: warfarina, acenocumarol.
Antiácidos: omeprazol,
ranitidina.
No se deben tomar alimentos que contengan pomelo y, en general, se
recomienda no tomar productos de herboristería ni
homeopatía, ya que se desconocen los posibles efectos que
pueden tener sobre su tratamiento.
Esta no es una lista exhaustiva y, por lo tanto, en caso de
requerir información más específica sobre un
tratamiento en concreto, debe comentarlo con los médicos o
farmacéuticos.
Mantenga los medicamentos fuera del alcance de los niños.
Deposite los restos de los medicamentos en el punto SIGRE de la farmacia más próxima o en la farmacia de su hospital.
Las mujeres embarazadas deben tener un cuidado especial en evitar el contacto con este tipo de medicamentos, ya que pueden provocar malformaciones en el feto.
No utilice la medicación una vez pasada la fecha de caducidad del envase.
Administración: tome la dosis prescrita por su médico.
Fiebre: en caso de fiebre superior a 38 ºC, vaya a un centro de urgencias médicas.
Efectos adversos: comente con su médico cualquier problema derivado del tratamiento. Puede ser necesario ajustar la dosis.
Olvido de una dosis: si se olvida de una toma y el tratamiento es cada 24 horas o cada 12 horas, hay un margen de 12 horas y 6 horas, respectivamente, para poder tomarla.
Interacciones: consulte con el profesional sanitario de referencia cualquier cambio en su tratamiento habitual y evite la automedicación, así como tomar productos de herboristería y de homeopatía.
Este es un documento genérico. En caso de requerir información más específica, contacte con su profesional o centro de referencia.