Las
características meteorológicas de nuestro
país, con un índice elevado de días asoleados
al año, nos permiten disfrutar más tiempo de los
beneficios del sol. El sol es una fuente de salud y bienestar que
interviene en la síntesis de la vitamina D necesaria para
fijar el calcio y prevenir el raquitismo, actúa en el
tratamiento de algunas enfermedades de la piel, a la vez que
participa en una serie de procesos fisiológicos esenciales
para el desarrollo del organismo. El sol por si solo no es
perjudicial, pero se debe evitar la sobreexposición a las
radiaciones solares.
Desde el inicio de los años ochenta, se ha detectado un
pronunciado un incremento de la incidencia del cáncer de la
piel, estrechamente vinculado al comportamiento y la actitud
personal frente la exposición a los rayos solares,
así como la percepción social que el bronceado es
señal de salud y bienestar.
La exposición solar por si misma no es perjudicial, pero se
debe tomar el sol con precaución para recibir los beneficios
y evitar los riesgos derivados de una exposición excesiva.
Se ha demostrado que la exposición excesiva al sol es el
factor de riesgo más importante del cáncer de piel.
El cáncer de piel melanoma está asociado a un
patrón de exposición solar intermitente, pero
intensa, con episodios de quemaduras solares, como es típico
de las vacaciones. Las consecuencias de este patrón de
exposición son especialmente importantes en niños y
adolescentes, que tienen un riesgo más elevado de padecer
quemaduras.
Cáncer de piel
melanoma: es el cáncer de piel más
agresivo y está asociado a episodios de quemaduras
solares. Es una enfermedad poco frecuente, pero con una
mortalidad elevada. En Cataluña se diagnostican unos 740
casos (510 mujeres y 230 hombres) cada año, y representa el
1,2% de todos los tumores en los hombres y el 1,6% en las mujeres.
Desde hace unos años se observa un incremento continuado en
el número de casos que se diagnostican cada
año.
Cáncer de piel no melanoma:
está asociado a la exposición solar acumulada a lo
largo de la vida y aparece en las zonas del cuerpo más
expuestas. Representa el 95% de todos los cánceres de piel
pero está asociado a una baja mortalidad.
Se ha demostrado que la
exposición excesiva al sol es el factor de riesgo más
importante de padecer cáncer de piel, ya se del melanoma
como del no melanoma. Más del 80% de los casos de
cáncer de piel se podrían prevenir evitando
una exposición excesiva al sol y las quemaduras
cutáneas, especialmente durante la niñez y la
adolescencia.
El
bronceado es la respuesta de la piel frente la agresión que
le producen las radiaciones solares. Los melanocitos liberan
melanina como mecanismo de protección. La melanina es la
sustancia que da el color a la piel. Las personas que tienen la
piel muy blanca y con exposición solar se ponen rojas tienen
más facilidad para quemarse, ya que el mecanismo de
protección es menor. La piel tiene memoria y los efectos de
las radiaciones son acumulativos y progresivos.
Ahora que
comienza una época en la que se realizan gran cantidad de
actividades al aire libre y en contacto con la naturaleza, es
necesario recordar algunas medidas de protección solar para
disfrutar del sol de una forma saludable:
• Empezar a tomar el sol de forma gradual y evitar
la exposición prolongada y las horas de máxima
intensidad, de las 12.00h a las 16.00h, especialmente durante el
verano.
• Utilizar sombrero de ala ancha, para proteger también
el cuello y las orejas, y cubrirse el cuerpo con ropa, sobretodo en
caso de estar largos ratos expuestos al sol.
• Utilizar un filtro solar con factor de protección a
las radiaciones A y B elevado (superior a 20). Aplicarlo sobre la
piel bien seca por todo el cuerpo y en cantidad suficiente, unos 20
minutos antes de la exposición al sol, sin olvidarse las
orejas, la nariz y los labios. Renovar la aplicación
periódicamente después de bañarse o si suda
mucho.
• Utilizar gafas de sol que filtren las radiaciones
ultravioletas A y B, preferiblemente con banda lateral.
• Beber gran cantidad agua para evitar la
deshidratación.
• Evitar tomar el sol si se toma medicación
fotosensible.
• Estar fundamentalmente en zonas de sombra cuando se realicen
actividades al aire libre.
Estas
recomendaciones son especialmente importantes en lactantes y
niños, por el riesgo más elevado de sufrir
quemaduras, ya que tienen la piel extremadamente sensible a las
radiaciones solares. Además, se han de tener en cuenta los
siguientes aspectos:
• Se recomienda que los niños
pequeños sólo estén al aire libre a primera
hora de la mañana o a última de la tarde, y evitar
las horas de máxima intensidad solar.
• Los filtros solares no son una forma segura de proteger
totalmente la piel delicada y sensible de los niños
pequeños.
• Se deben proteger especialmente las zonas del cuerpo
más expuestas, como la cara, las orejas y el cuello (con un
sombrero) y la espalda (con ropa).
Asimismo,
las personas de piel muy blanca que tienen dificultad para
broncearse y facilidad para quemarse cuando toman el sol han de
extremar las medidas de protección solar, ya que son
más sensibles a las radiaciones ultravioletas y presentan un
mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel. La
exposición solar sin una protección adecuada comporta
quemaduras, enrojecimiento de la piel y la aparición de
arrugas.
• El
no sentir calor no significa que se esté evitando una
quemadura solar. Las quemaduras se deben a la exposición a
los rayos ultravioletas y el efecto térmico, en cambio, a la
radiación infrarroja. De la misma manera, el hecho que
esté nublado tampoco evita las quemaduras.
• La aplicación de filtros solares no se puede
considerar una manera segura de proteger de totalmente la piel, ni
un medio para prolongar la exposición al sol.
• En la playa, el agua y la arena reflejan la luz y aumentan
la intensidad solar. Lo mismo ocurre en la montaña, en mayor
altitud o en la nieve.
• Las cabinas de sol artificial emiten radiaciones
ultravioletas y, por lo tanto son perjudiciales para la salud. Se
debe desaconsejar a los jóvenes que utilicen fuentes solares
artificiales con finalidades cosméticas, que no
deberían se utilizadas para menores de 18 años.
• La exposición prolongada al sol produce daños
y enrojecimiento de la piel además de arrugas prematuras y
puede alterar la respuesta del sistema inmunológico.
• Los niños y las personas de piel muy blanca,
particularmente sensibles a la exposición solar, requieren
una protección especial.
Existe una clasificación del tipo de piel que se denomina
fototipo cutáneo, que recoge las características
físicas que identifiquen el comportamiento y la respuesta de
la piel frente a la exposición al sol. Cuanto más
bajo sea el fototipo, más elevadas han de ser las medidas de
protección solar.
| Fototipo cutáneo | Color del
cabello |
Color de la piel | Tendencia a
quemarse |
Bronceado |
| I | Albino/pelirrojo | Muy pálida |
Siempre | Nunca |
| II | Pelirrojo/rubio | Clara | Muy fácilmente |
Muy ligero |
| III | Castaño claro |
Clara |
Fácilmente | Ligero |
| IV | Castaño oscuro |
Morena | Raramente | Bastante |
| V | Muy oscuro |
Morena |
Excepcionalmente | Mucho |
| VI | Negre |
Negra | Nunca |
Negro |
Tabla 1. Clasificación del tipo de piel o fototipo
cutáneo.
Es
importante que cada persona conozca su fototipo de piel y el
índice de radiación ultravioleta (unidad de medida
internacional de intensidad de la radiación ultravioleta en
un lugar y momento determinado), hecho que nos permitirá
seguir de forma individualizada las medidas preventivas
recomendadas cuando realizamos actividades al aire libre.

Imagen 1. Índice de
radiación ultravioleta. Recomendaciones
orientativas.
En cualquier caso, si se necesita algún consejo o
información adicional, los profesionales sanitarios os
aconsejaran sobre aquellas recomendaciones preventivas que se
adapten mejor a cada tipo de piel.
Cada uno tiene que tener presente las
pecas de toda la vida y reconocer posibles cambios en el
tamaño, la forma, la textura y el color de
éstas.
Se de debe consultar al médico si se aprecia una
lesión nueva en la piel que no se cura o cambios en el
aspecto de una peca:
-
Asimetría: si la forma de una mitad de la
peca es diferente a la otra.
- Bordes: si tiene un aspecto irregular con bordes
borrosos, dentados o desiguales.
- Color variado: si una misma lesión
presenta diversos colores.
- Diámetro: cambios rápidos del
tamaño de la peca superiores a los 6
milímetros.
- Evolución: cambios repentinos de aspecto
y tamaño.
1.
Borràs, JM, Borràs J, Izquierdo A, Gispert R. El
impacto del cáncer en Cataluña. Med Clin (Barc) 2008;
131 (supl. 1).
2. Saraiya M, Glanz K, Briss P, Nichols P, White C, Das D et al.
Interventions to Prevent Skin Cancer by Reducing Exposure to
ultraviolet Radiation. Am J Prev Med 2004; 27 (5): 422-466
3. IARC Working Group on the Evaluation of Cancer Preventive
Agents. Sunscreens. 2001, 1st ed., Vol 5. A: Vainio H, Bianchini F,
editors. IARC Handbooks of cancer prevention. Lió:
International Agency for Reasearch on Cancer.
4. IARC Working Group. The association of use of sunbeds with
cutaneous malignant melanoma and other skin cancers: a systematic
review. Int J Cancer 2006; 120: 1116-22.
Medidas de protección
solar
Si aprendo a cuidar mi salud,me servirá para toda la
vida.

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Mercè Peris Tuser
Especialista en medicina preventiva i salut pública
Institut Català d’Oncologia