Un medicamento es una sustancia medicinal. Es decir, es una sustancia que tiene la capacidad de prevenir, diagnosticar, aliviar o curar las enfermedades.
Los medicamentos se utilizan en cantidades tan pequeñas que, para poder administrar la dosis exacta, se han de preparar de forma que sean manejables. Las diferentes formas en que se preparan (comprimidos, jarabes, supositorios, inyectables, pomadas, etc.) se llaman formas farmacéuticas .
Los medicamentos, sin embargo, no están formados exclusivamente por sustancias medicinales, en general van acompañados de otras sustancias que no tienen actividad terapéutica (medicinal) pero que desempeñan un papel relevante. Estas sustancias son las que permiten que el medicamento tenga estabilidad, que se conserve adecuadamente y que, en el algunos casos, incluso faciliten que la sustancia medicinal entre en nuestro cuerpo. Estas sustancias sin actividad terapéutica, pero que son importantes para los procesos de elaboración, almacenamiento y distribución de las sustancias medicinales, se llaman excipientes , mientras que las sustancias medicinales, que son las que tiene la actividad terapéutica, se llaman principios activos . Principios activos existen de muchos tipos; algunos son antiinfecciosos y sirven para tratar infecciones, otros son útiles para el tratamiento del dolor (analgésicos), otros para bajar el colesterol en la sangre, etc.
En la actualidad, la mayoría de los medicamentos son preparados por laboratorios farmacéuticos. Para su preparación y distribución, los medicamentos deben ser autorizados por el Ministerio de Sanidad y Consumo con un nombre propio registrado. Todos los procesos relacionados con la investigación, fabricación y distribución están estrictamente regulados por leyes que protegen la salud de los ciudadanos.
Cuando tenga que tomar un medicamento, pregunte a su médico o a su farmacéutico para qué y como lo ha de tomar. Asimismo, en el embalaje del medicamento o en el prospecto hay una serie de información que puede ayudar a saber lo que estamos tomando y cómo lo hemos de utilizar o conservar.
Aparte del nombre registrado de la especialidad farmacéutica, en la parte exterior del embalaje hay impresa gran cantidad de i información que puede ser de mucha utilidad. En esta información se expresa:
Toda la información que aparece en el prospecto se elabora para la gran mayoría de tratamientos. Es posible que en algún caso particular aparezcan dudas. En cualquier situación, consulte con su médico o farmacéutico
Hay diferentes tipos de medicamentos y, por lo tanto, también hay diferentes clasificaciones de los mismos. A menudo se clasifican por su actividad terapéutica, pero también pueden clasificarse en base a su acceso (si precisan receta médica o no) o según su origen. Debido a que la clasificación por actividad terapéutica es muy amplia y variada, les presentamos la clasificación según el acceso al medicamento y también según su origen, para ayudarles a conocer mejor el medicamento que tiene entre sus manos.
Clasificación según su acceso
Medicamentos que precisan receta médica. Debido a que los medicamentos so sustancias muy potentes y a que su incorrecta utilización puede comportar consecuencias graves, las autoridades sanitarias exigen que, para su dispensación en oficinas de farmacia, se presente una receta médica, lo que implica que un médico ha valorado la necesidad del tratamiento y recomienda la administración de un medicamento siguiendo una pauta específica (qué dosis se ha de tomar, con qué frecuencia y durante cuanto tiempo). No esta permitida su publicidad en los medios de comunicación. Algunos de estos medicamentos son medicamentos genéricos que aparecen en el mercado cuando la patente del principio activo original ha caducado y otros laboratorios diferentes lo pueden comercializar a un precio menor. Estos medicamentos tiene la misma eficacia, seguridad y calidad que los originales.
Medicamentos publicitarios . Son especialidades que tiene permitida la publicidad en los medios de comunicación y no precisan receta médica para ser dispensados en la farmacias. Generalmente son medicamentos muy conocidos por el público, que no presenta una toxicidad elevada y que se utilizan, generalmente, para aliviar síntomas menores (acidez de estómago, dolor, fiebre, etc.). A pesar de su aparente bondad, no dejan de ser medicamentos y se han de tomar con precaución.
Medicamentos de uso hospitalario . Son aquellos en que la prescripción se ha de realizar en un hospital. Habitualmente son administrados en el mismo hospital mientras el paciente permanece ingresado, pero existen casos en que el tratamiento se ha de continuar después del alta del paciente al domicilio. Estas especialidades se dispensan exclusivamente en las farmacias de los hospitales.
Medicamentos que necesitan visado de inspección (diagnóstico hospitalario) . Son medicamentos de uso restringido a ciertas enfermedades que requieren un control adicional por parte de las autoridades sanitarias.
Medicamentos extranjeros . En algunos casos, cuando el principio activo no se encuentra en nuestro país, el medicamento se debe importar del extranjero. El Ministerio de Sanidad dispone de un mecanismo por el que, si un paciente necesita una medicamento que no se encuentra en nuestro país, se pueda realizar la correspondiente importación.
Según su origen
Medicamentos de síntesis o semisíntesis . Son los más habituales y se sintetizan en un laboratorio farmacéutico.
Medicamentos biológicos . Medicamentos que se obtienen a partir de productos biológicos. Básicamente son las vacunas.
Medicamentos de origen humano . Son medicamentos derivados de la sangre, glándulas o tejidos de donantes humanos. Un ejemplo de ello son las inmunoglobulinas, los factores de coagulación o la seroalbúmina.
Medicamentos de plantas medicinales. Las plantas y sus mezclas o preparaciones (extractos, decocciones, etc.) contienen principios activos con utilidad terapéutica tan importante como los medicamentos sintetizados dentro de un laboratorio. El hecho de ser naturales no les confiere garantía de inocuidad y, por lo tanto, necesitan estar regulados como cualquier otro medicamento.
Radiofármacos . Son medicamentos formados por isótopos radiactivos con finalidad terapéutica o diagnóstica.
Medicamentos homeopáticos . Son los medicamentos utilizados en medicina homeopática.
Biotecnológicos . Son medicamentos obtenidos por técnicas de ingeniería genética. Generalmente son copias de medicamentos biológicos, principalmente los de origen humano, obtenidos en el laboratorio.
Fórmulas magistrales . Hay una serie de medicamentos o de preparados que no se comercializan en nuestro país y que es posible que algún paciente los necesite. En la mayoría de las ocasiones el problema se resuelve con la preparación del medicamento por parte del farmacéutico. De estas preparaciones, que se llaman fórmulas magistrales, cabe destacar que existe una regulación que garantiza la calidad de las mismas.